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Aprende a cultivar albahaca en casa de una manera sencilla y en muy poco espacio

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Crédito de imagen: botamochi de Getty Images.

Si eres un consumidor frecuente de albahaca y te gustaría tener un cultivo en casa de esta hierba, has llegado al lugar correcto, pues aquí te enseñaremos lo sencillo que es lograr esto de una manera exitosa, para que así puedas cortar algunas ramitas de esta hierba cada que necesites un poco.

La albahaca es una hierba aromática empleada ampliamente en la cocina para la preparación de diversos platillos, dándole un sabor y aroma único a cualquier comida a la que se añade. Además de esto, en muchas ocasiones esta también es empleada como una hierba medicinal debido a las múltiples propiedades que se le atribuyen.

Por esto y muchas cuestiones más, es muy probable que muchas personas prefieran tener un cultivo de esta planta en su hogar, para que, en lugar de comprar cada que deseen emplearla, puedan simplemente cortar un par de hojas de su jardín. Al respecto, aunque podría parecer que esto es un proceso complejo, la realidad es que lograr esto es mucho más sencillo de lo que muchos piensan, así que, para ayudarte a tener un cultivo de esta hierba aromática, el día de hoy te enseñaremos cuál es el paso a paso que debes de seguir para lograrlo, entonces, veamos todos los detalles a continuación.

Crédito de imagen: Fabián Montaño de Fabian Montaño.
Aprende a cultivar albahaca en casa de una manera sencilla y en muy poco espacio

Para crear un cultivo de albahaca en casa y sin la necesidad de mucho espacio, te recomendamos realizar lo siguiente:

Consigue los esquejes. En este caso, la forma más sencilla de cultivar albahaca es mediante esquejes, este puedes tomarlo de una planta que ya esté desarrollada o incluso de algún pedazo de albahaca del que compraste en el supermercado o mercado local, solo procura que este esté muy fresco y en buen estado.

 

Prepara el esqueje. Una vez que conseguiste el esqueje, será momento de prepararlo, en este caso te recomendamos que este mida entre 10 a 15 centímetros y que retires el follaje que tenga en los 5 centímetros finales. Posteriormente, toma un recipiente en el que puedas verter agua y sumergir los 5 centímetros finales del esqueje para permitir que salgan las raíces. Al realizar esto, cuida mucho que solo la porción final del tallo esté en contacto con el agua, para evitar que el resto del esqueje se pudra. Deja en sombra parcial y espera a que salgan las raíces.

 

Planta. Cuando notes que se han formado las raíces y estas ya tienen un tamaño adecuado, entonces será momento de plantar los esquejes. Para esto elige un sustrato bien drenado y abonado para no permitir la acumulación de agua y brindarle todos los nutrientes necesarios, una vez que tengas esto listo, simplemente planta el esqueje en el sustrato, riega abundantemente, pero sin que el agua se estanque, y deja en un sitio con sol parcial.


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