Medicina y Salud

¿Cuándo es febrícula, fiebre e hipertermia? Aprende a identificar cada una y cómo actuar

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FUENTE: Doctor Antonio Ríos Luna

¿Alguna vez te has preguntado por qué, de repente, te sientes caliente e incómodo? La fiebre, ese aumento de temperatura corporal, a veces puede resultar un misterio. Vamos a explorar juntos este fenómeno, desentrañando términos como fiebre, febrícula y hipertermia para entender qué está realmente sucediendo en nuestro cuerpo. Antes de revelar cada uno de los matices de estos tres conceptos, es crucial comprender que la fiebre no es la enfermedad en sí, sino más bien una señal de que algo no va como debería.

Fiebre vs. febrícula vs. hipertermia

Cuando hablamos de fiebre, pensamos comúnmente en una temperatura corporal superior a los 38ºC. Pero, ¿qué pasa con la febrícula y la hipertermia? La febrícula abarca temperaturas entre los 37º y 37,8ºC, siendo una versión menos intensa de la fiebre. Por otro lado, la hipertermia es un aumento anormal de la temperatura corporal que no está directamente vinculado a la respuesta inmune. La diferencia crucial radica en la intensidad y en la causa de cada fenómeno.

Ambas, fiebre y febrícula, son respuestas naturales a desafíos internos, como infecciones o reacciones a vacunas. La hipertermia, por otro lado, se desencadena principalmente por factores externos, como la exposición excesiva al calor.

Cómo identificar a cada una

La fiebre no es una medida única. Se clasifica como moderada entre los 38,5 y 39,4ºC, alta entre los 39,5 y 40,4ºC, y muy alta por encima de los 40,5ºC. Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, superar los 41ºC aumenta el riesgo de convulsiones febriles. La hipertermia, por su parte, puede ser peligrosa y conducir a problemas graves si no se trata adecuadamente.

La fiebre puede desencadenarse por diversas razones, desde infecciones hasta reacciones a medicamentos. Incluso el exceso de calor, como una insolación, puede elevar la temperatura corporal. Importante subrayar que la fiebre no es exclusiva de enfermedades infecciosas; trastornos inflamatorios, coágulos de sangre y ciertos tipos de cáncer también pueden provocarla. La hipertermia, en cambio, suele estar relacionada con condiciones externas, como la exposición prolongada a altas temperaturas ambientales.

El termostato corporal y dónde tomar la temperatura

Imagina que tu cuerpo tiene su propio termostato, con la temperatura basal oscilando entre los 36ºC y los 37ºC. Este valor varía según la hora del día y la actividad física. Tomar la temperatura en diferentes partes del cuerpo, ya sea en la boca, el recto, la axila o el oído, puede proporcionar lecturas ligeramente diferentes. Es esencial entender estas variaciones al interpretar los resultados.

FUENTE: Rido-Canva
Cuidado con la causa

Es crucial comprender que la fiebre y la hipertermia no son la enfermedad en sí, sino indicadores de que algo está fuera de balance en nuestro cuerpo. Prestar atención a las causas subyacentes de estos fenómenos es vital. Pueden ser respuestas a infecciones, reacciones a vacunas o síntomas de condiciones más serias como ciertos tipos de cáncer.

La fiebre, la febrícula y la hipertermia son respuestas naturales del cuerpo ante desafíos internos y externos. No son enemigos a temer, sino señales de alerta. Comprender la diferencia entre ellas, así como las variaciones normales de la temperatura corporal, nos ayuda a interpretar mejor las señales de nuestro cuerpo.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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