¿Te sangran las encías? Estas son las posibles causas y cómo puedes remediarlo

La higiene bucal es uno de los aspectos más importantes de la higiene personal, por lo que debemos cuidarlos de manera minuciosa, ya que nuestros dientes son la base más importante de nuestra alimentación, pues gracias a ellos podemos iniciar el procesamiento de los alimentos que consumimos.
Uno de los problemas más frecuentes en la boca, es el sangrado dental, este pueden padecerlo miles de personas, es posible que alguna vez lo hayas padecido sin saber la causa. Hoy te hablaremos sobre qué lo provoca y las medidas que recomiendan los expertos para remediarlos.
¿Cuáles son las causas del sangrado de encías?
De acuerdo con el portal Médico Medline la causa principal del sangrado dental es la gingivitis, esta es la inflamación de las encías debido a la acumulación de placa en la línea de la encía. La placa dental que no se retira se endurecerá y se convertirá en sarro. Cuando esto pasa, puede verse un aumento en el sangrado y a una forma más avanzada de enfermedad periodontal y del hueso mandibular conocida como periodontitis, lo cual es muy grave para los pacientes.
Otras causas del sangrado de encías son las siguientes:
- Cualquier trastorno hemorrágico
- Cepillarse con mucha fuerza
- Cambios hormonales durante el embarazo
- Prótesis u otros aparatos dentales mal ajustados
- Mal uso del hilo dental
- Infección, que puede estar tanto en los dientes como en las encías
- Leucemia, un tipo de cáncer en la sangre
- Escorbuto, una deficiencia de vitamina C
- Uso de anticoagulantes
- Deficiencia de vitamina K
¿Cómo puedes resolver esta afección?
Como puedes ver la causa principal de esta afección es la gingivitis, la cual se reconoce como una enfermedad de las encías que puede causar sangrado y otros síntomas molestos. Si crees que tienes gingivitis, es importante tomar medidas para tratarla y prevenirla. A continuación te compartimos algunos consejos sobre cómo tratar el sangrado dental causado por la gingivitis:
Mejora tu higiene bucal
Cepilla tus dientes: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente después de cada comida. Usa un cepillo de dientes de cerdas suaves y una pasta dental con flúor.
Usa hilo dental: Usa hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de comida entre los dientes y a lo largo de la línea de las encías.

Enjuague bucal: Enjuágate la boca con un enjuague bucal antimicrobiano para ayudar a reducir las bacterias. Asegúrate de elegir uno sin alcohol para evitar irritaciones adicionales.
Visita a tu dentista: Haz una cita con tu dentista para que pueda evaluar la salud de tus encías y dientes. Puede recomendarte un plan de tratamiento personalizado. A menudo, se realiza una limpieza dental profesional para eliminar la acumulación de placa y sarro que no puedes eliminar en casa.
Cuida tu alimentación: Una dieta equilibrada rica en frutas y verduras puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud bucal. Evita el exceso de azúcares y alimentos procesados, ya que pueden contribuir a la formación de placa.
Deja de fumar: Si eres fumador, considera dejar de fumar. Fumar puede empeorar la gingivitis y dificultar la curación.
Controla las condiciones médicas subyacentes: Algunas condiciones médicas, como la diabetes, pueden aumentar el riesgo de gingivitis. Controla estas afecciones y sigue las recomendaciones de tu médico.
Estrés: El estrés puede tener un impacto negativo en la salud bucal. Practicar técnicas de relajación como el yoga o la meditación puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud de las encías.
Medicamentos: En algunos casos, tu dentista puede recetarte enjuagues bucales o geles específicos para tratar la gingivitis. Sigue las indicaciones de tu dentista si se te prescribe algún medicamento.
Recuerda que la gingivitis es tratable y, si se trata a tiempo, puede revertirse. Sin embargo, si no se controla, puede progresar a una forma más grave de enfermedad periodontal, conocida como periodontitis, que puede causar daño permanente en las encías y los dientes. Por lo tanto, es fundamental tomar medidas preventivas y buscar atención dental regular para mantener una buena salud bucal.
