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El misterioso mensaje que se encuentra tallado en la lápida de Stephen Hawking

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A lo largo de nuestra historia, como seres humanos, han surgido en diferentes puntos del tiempo, personalidades que desatacan por su intelecto y por lo que logra hacer con este.

Innovaciones, investigaciones, descubrimientos, ciencia en general. Estos personajes surgen en diferentes épocas, y la eminencia intelectual más reciente, en nuestra época, es el físico teórico Stephen William Hawking.

Este científico, que a pesar de las limitaciones que tuvo durante su vida, se abrió camino a través del mundo de la ciencia con tu increíble inteligencia y los estudios que logró.

Nacido el 8 de enero de 1942, curiosamente en el 300 aniversario de la muerte de Galileo, de origen británico, nació en la ciudad de Oxford. Durante esa época las familias estaban sufriendo los estragos de la segunda guerra mundial, y Hawking y su familia no eran la excepción.

Con el paso de los años, Stephen comenzó sus estudios, cursando y terminando cada uno de ellos hasta llegar a tener títulos de matemático y físico, y fue ahí donde comenzó su camino por el sendero de la ciencia.

Y no fue hasta 1963, que tras un accidente patinando, Hawking fue detectado con trastorno degenerativo neuromuscular. Una enfermedad que cambiaría su vida para siempre limitando su movimiento progresivamente hasta el punto de apenas poder mover sus manos.

Tal y como podemos encontrarlo en el sitio web Biografías y Vidas, no obstante, el físico, a pesar de las limitantes físicas que tenía, siguió con su vida, ya que, su capacidad intelectual brilló más que su enfermedad, convirtiéndose en una de las mentes más sobresalientes de nuestra generación.

Ganándose ese puesto con sus estudios sobre agujeros negros y sus referencias en teorías del espacio-tiempo. Durante toda su trayectoria, Stephen Hawking fue uno de los mejores físicos teóricos, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico de nuestra época.

Dejándonos no solo teorías y estudios que amplían nuestro entendimiento del universo, sino también, mensajes y emotivas formas de ver el todo que nos rodea.

Desafortunadamente, un 14 de marzo de 2018, el físico Stephen Hawking exhaló su último aliento, dejando así este plano terrenal y sin vida a su cuerpo físico, muriendo.

Los restos del afamado científico fueron enterrados en un cementerio en Abadía de Westminster, una iglesia en la Ciudad de Westminster, en Londres. Tomando lugar entre las tumbas de Sir Isaac Newton y Charles Darwin.

Así como en vida, el científico quiso enviar un emotivo mensaje simbólico a todo aquel que viera su tumba, y es que Hawking optó por colocar una inscripción que dice: ‘‘Aquí yace lo que era mortal de Stephen Hawking’’ por su traducción, ya que, el texto original está escrito en inglés.

Esta línea es la misma que podemos encontrar en la tumba de Isaac Newton, pero en latín, junto a esa frase está tallado un agujero negro, en honor a los principales estudios del científico.

Así mismo, podemos encontrar una fórmula matemática, la cual es la que el científico usó para calcular la radiación que emiten los agujeros negros. Uno de sus mayores logros, incluso esta radiación que mencionamos, lleva su nombre, Radicación de Hawking, misma fórmula que nos dice que con mayor masa tenga un agujero negro, tiene menos temperatura la radiación de Hawking.


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