La verdadera razón por la que nos venden bolsas de papas fritas llenas de aire

¿Alguna vez te has preguntado por qué las bolsas de frituras traen más aire que producto? ¿Piensas que es una especie de engaño al consumidor y una forma en la que las grandes empresas aplican algún tipo de estrategia de marketing para generar más ventas? Debemos reconocer que no hay nada más desalentador que estar disfrutando de una tarde de películas y, al abrir una bolsa de frituras, encontrarnos con que esta trae más aire que producto, lo que a menudo nos hace sentirnos estafados por el precio que pagamos, pues pareciera que lo que nos venden en realidad es aire.
Esta situación es tan frustrante para la mayoría de las personas que se suele acusar a las empresas productoras de este tipo de alimento de estafarnos a la hora de vendernos un producto en el cual más del 50% del envase es aire, sin embargo, debemos recordar que nada en la industria está diseñado o fabricado por casualidad, y esta situación no es la excepción, pues hay un importante e interesante motivo detrás de esto. Así que, para terminar con el mito de que la razón de encontrar más aire en los envases de fritura es una forma de engañar al consumidor, el día de hoy te explicaremos qué hay detrás de esto.
La verdadera razón por la que nos venden bolsas de papas fritas llenas de aire
Para comenzar, debes saber que lo que encontramos en los envases de fritura no es aire propiamente, sino nitrógeno gaseoso, el cual es incoloro, inodoro, inerte (no reacciona con otros compuestos) y seguro para emplearse en alimentos. Entonces… las bolsas de papas fritas no están llenas de aire, sino de nitrógeno gaseoso.

Ahora, si te estás preguntando sobre por qué se le añade este compuesto en dicha proporción (más del 50% del envase con aire) a las bolsas de frituras, de manera general, es para que al momento de consumirlas estás mantengan el delicioso sabor que tanto te encanta, así como esa consistencia crujiente, es decir, es necesario para su adecuada conservación y alargar su tiempo de vida útil.
En otra palabras, la cantidad de nitrógeno gaseoso que se le añade a las bolsas de frituras permite mantener una atmósfera que protege a este alimento de ponerse rancio y estropearse al evitar la presencia de oxígeno, que es el que reacciona con las grasas que componen a las frituras y propicia un desagradable sabor. Por otra parte, esta atmósfera protectora también evita que estas pierdan esa típica consistencia crujiente, así como el olor y color original y, además, funge como un amortiguador para reducir el quiebre del producto.
En lo que respecta a la proporción de nitrógeno gaseoso en el envase, aunque podría seguirte pareciendo que es un abuso, la realidad es que se reconoce muy bien a nivel alimenticio que para que esta atmósfera protectora sea realmente funcional, es necesario mantener una relación entre el volumen de gas y el volumen del alimento igual o superior a dos, por lo que no es posible añadir más producto en la bolsa de frituras.
Así que, ahora ya lo sabes, no se trata en realidad de una forma de estafar al consumidor, sino de garantizar la conservación de este alimento.
