Así surgieron los agujeros negros, según una nueva teoría por científicos latinoamericanos

Los enigmas del universo son uno de los campos más interesantes de la astronomía, pues cada pequeño descubrimiento nos permite comprender un poco más sobre la composición y formación del cosmos. Es como si estuviéramos recopilando las piezas del rompecabezas más complejo al cual nos hayamos enfrentado como humanidad.
Lo cierto es que los astrónomos siempre están capturando nueva información para formular teorías que expliquen el origen de los cuerpos celestes y entre tantos temas, uno de los que más llaman la atención de la comunidad científica es el origen de los agujeros negros.
Hoy te hablaremos sobre estos fascinantes fenómenos y sobre la interesante teoría que han formulado recientemente científicos latinoamericanos.
¿Qué son los agujeros negros?
Como sabes, los agujeros negros son regiones del tejido espacio-tiempo con una fuerza gravitatoria tan intensa que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de ellos una vez que ha cruzado el límite conocido como el «horizonte de sucesos». Estas entidades se forman a partir del colapso gravitacional de una estrella masiva al final de su vida, cuando su núcleo no puede resistir la fuerza gravitatoria que intenta comprimirlo.
El concepto de agujeros negros proviene de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, formulada en 1915. En su interior, la curvatura del espacio-tiempo se vuelve extremadamente intensa, y esta curvatura masiva hace que todas las partículas se muevan inexorablemente hacia el centro del agujero negro, donde se cree que existe una singularidad, un punto de densidad infinita y volumen cero. La región exterior del agujero negro, donde aún es posible escapar de su gravedad, se llama «horizonte de sucesos». Una vez que un objeto o una partícula cruzan este límite, ya no hay retorno posible, y se consideran atrapados dentro del agujero negro. Este concepto seguramente lo tendrás más claro cuando recuerdes una de las escenas más impactantes de la película “Interestelar”, en donde los tripulantes deciden atravesar este el agujero negro “Gargantúa”.
¿Cómo se clasifican?
Hay varios parámetros para clasificar estas entidades, sabemos que existen diferentes tipos de agujeros negros y uno de los criterios es clasificarlos por su masa:
- Agujeros negros estelares: Se forman a partir del colapso de una estrella masiva y pueden tener una masa varias veces mayor que la del Sol.
- Agujeros negros supermasivos: Se encuentran en el centro de la mayoría de las galaxias, incluida la nuestra, la Vía Láctea. Tienen masas equivalentes a millones o incluso miles de millones de veces la masa del Sol.
- Agujeros negros primordiales: Son agujeros negros hipotéticos que se formaron poco después del Big Bang y podrían tener masas mucho menores que los otros tipos.
La nueva teoría sobre la formación de agujeros negros
Recientemente, en una publicación de las prestigiosa revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, científicos de Chile ha propuesto un nuevo origen para explicar la formación de agujeros negros supermasivos que habitan en el centro de las galaxias. Tal es el caso como el que tenemos en nuestra galaxia Vía Láctea, nos referimos al gigante Sagitario A* (Sgr a*). Según el artículo se explica que los fenómenos gravitatorios se formarían también por la acumulación y fusión entre estrellas cercanas.
Los investigadores determinaron que un agujero negro nace cuando una estrella de masa media muere y colapsa sobre sí misma. La enorme cantidad de materia del cuerpo celeste se comprime tanto que provoca fuerzas gravitatorias lo suficientemente elevadas como para impedir que la luz escape de su zona de influencia, como lo mencionamos anteriormente. Entre más grande una estrella, más grande será su agujero negro supermasivo.

De acuerdo con los científicos, existe una segunda forma en la que podrían surgir los agujeros negros. Los cúmulos estelares nucleares, donde interactúan grupos de estrellas de menor tamaño, podrían unirse y formar una inestabilidad gravitacional que finalmente resulte en uno de estos fenómenos espaciales.
Según la información del artículo, los cúmulos estelares nucleares son muy densos y están formados por estrellas muy viejas y masivas que se han agrupado en el centro de las galaxias debido a la gravedad. En este proponen un límite de materia concentrada a partir de cual se desencadene el surgimiento de los agujeros negros.
En propias palabras del astrónomo Andrés Escala, de la Universidad de Chile: “El hallazgo implica la existencia de una masa crítica para los cúmulos estelares nucleares, que si se supera, existiría una inestabilidad producida por el choque constante entre estrellas, la que puede llegar a formar un agujero negro”.
Aunque los agujeros negros no pueden ser observados directamente debido a que absorben toda la luz, se pueden detectar indirectamente a través de la observación de su efecto en las estrellas y galaxias circundantes. Estos objetos fascinantes han sido objeto de intensa investigación científica y siguen siendo uno de los temas más intrigantes de la astronomía y la física teórica.
