Esto es lo que se sabe sobre la poderosa llamarada solar que se aproxima a la Tierra

A simple vista, desde la Tierra, podremos no darnos cuenta de que en la superficie del Sol siempre hay constante actividad. Para darnos una idea más clara sobre qué es una llamarada o fulguración solar, debemos comprender que, como toda estrella, nuestro Sol se compone por gases eléctricamente cargados que generan poderosos campos magnéticos. Tales gases están en constante movimiento, lo que en ocasiones, causa que estos campos magnéticos se enreden y tuerzan, creando lo que conocemos como actividad solar, que varía según el ciclo solar por el cual esté pasando nuestra estrella.
Dicho ciclo solar ocurre cada 11 años, durante el cual se produce la inversión del campo magnético del Sol, que también ocasiona manchas solares, y cuando las líneas del campo magnético cerca de estas se enredan, entrecruzan y reorganizan, pueden causar explosiones repentinas, conocidas como llamaradas solares. Y estas explosiones son las más grandes que se pueden observar en el Sistema Solar, como áreas brillantes en el Sol y pueden durar desde minutos hasta unas cuantas horas.
Y durante las primeras horas de este martes, se produjo una impresionante llamarada “caníbal”, cuando la mancha solar AR3363 se encontraba en un proceso “altamente eruptivo”. Se trata de una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), es decir, una nube gigantesca de plasma solar empapada con líneas de campo magnético, de acuerdo con información del servicio de Predicción Meteorológica Espacial de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) estadounidense.
Dicho organismo detalla que la etapa actual se caracteriza por una gran actividad meteorológica espacial. Así lo confirman las dos eyecciones de masa coronal llegadas a la Tierra durante los últimos días, que han ocasionado múltiples periodos con condiciones de tormenta geomagnética.
¿Por qué se le llama “caníbal” a este tipo de llamaradas?
El calificativo de “caníbal” se deriva de que es la segunda llamarada emitida por el Sol y absorberá la primera que la precedió. La NOAA previó que ambas golpearan la Tierra este martes y provocaron una tormenta geomagnética de bajo nivel. Las llamaradas causaron auroras boreales débiles y la tormenta ocasionada por dichas eyecciones originarán fallos en las comunicaciones de radio de alta frecuencia en latitudes árticas y podría afectar a los satélites.
El pasado lunes, el Instituto Fedorov de Geofísica Aplicada en Moscú advirtió la posibilidad de llamaradas de clase X y avisó sobre un posible deterioro en las condiciones de las ondas cortas de radio, después de que se observaron tres erupciones en el Sol el domingo.
Dichas llamaradas, (clase X), son las mayores explosiones del Sistema Solar y son capaces de crear tormentas de radiación de duración prolongada. “Las grandes llamaradas pueden liberar energía suficiente para abastecer a todo Estados Unidos durante un millón de años”, afirmó la NASA, que añade que la llamarada de clase X más potente jamás registrada se produjo en 2003. Este evento fue tan potente, que sobrecargó los sensores que lo medían, según informó la NASA.
