Prepara esta deliciosa y nutritiva receta: pollo relleno de espinacas y queso ricotta

Esta receta es una de las favoritas e imbatibles, ya que este delicioso platillo no puede faltar a la hora de la comida, no le puedes pedir más porque es fácil, muy rico y saludable.
Nuestro primer ingrediente, del que te daremos unos datos será el queso ricotta; de la misma manera como ocurre con el queso fresco, la ricotta es un queso perecedero (que se echa a perder en un periodo de tiempo específico), por lo que es conveniente que se consuma rápidamente. No pienses que no es nutritivo, pues al ser un queso elaborado con el suero de la leche, lo vuelve más proteico y conserva la totalidad de los aminoácidos esenciales. Sumado a esto, el queso ricotta tiene un nivel calórico bajo, es reducido en grasas, por lo que suele incluirse en dietas para bajar de peso y es muy recomendable para aquellas personas con problemas digestivos.
Por sus características, el pollo es un insumo maravilloso, ya que es posible adaptarlo e incluirlo en cualquier receta sin importar el corte que se desea realizar, estamos seguros de que el resultado siempre será delicioso. Y sin olvidar la espinaca, por sí sola, trae grandes beneficios a nuestro cuerpo con todas sus vitaminas y minerales como lo son: el potasio, el magnesio, el folato, el hierro, el calcio y la vitamina A; todos ellos ayudan a reducir la inflamación y hacen que el cuerpo se recupere.
Como te podrás dar cuenta, este platillo también se pasa de nutritivo, y te aseguramos que te será fácil y rápido de preparar, así que, ¡adentro con la receta!
Pollo relleno de espinacas y queso ricotta
Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
- 2 tazas de espinacas frescas, lavadas y picadas
- 1 taza de queso ricotta
- 1/2 taza de queso parmesano rallado
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 taza de pan rallado
- 1 huevo batido
- Palillos de dientes.
Modo de preparación:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- En un tazón grande, mezcla las espinacas picadas, el queso ricotta, el queso parmesano, el ajo picado, la sal y la pimienta negra. Mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
- Coloca una pechuga de pollo sobre una tabla de cortar y con un cuchillo afilado, haz un corte horizontal en el centro de la pechuga, sin llegar a cortarla por completo. Abre la pechuga como si fuera un libro.
- Rellena cada pechuga con aproximadamente 1/4 de taza de la mezcla de espinacas y queso ricotta. Cierra la pechuga y asegúrala con palillos de dientes para que no se abra durante la cocción. Repite este paso con las pechugas restantes.
- En un plato hondo, bate el huevo. En otro plato, coloca el pan rallado.
- Sumerge cada pechuga rellena en el huevo batido y luego pásala por el pan rallado, asegurándote de que esté bien cubierta.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Coloca las pechugas rellenas en la sartén y cocínalas durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
- Transfiere las pechugas doradas a una bandeja para hornear y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y los jugos salgan claros.
- Una vez que el pollo esté listo, retíralo del horno y déjalo reposar durante unos minutos antes de servir. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan y que el pollo se mantenga jugoso.
