Las peligrosas consecuencias de conducir un automóvil sin anticongelante

Manejar se ha vuelto una actividad frecuente, debido a las constantes necesidades y cambios en las grandes ciudades, sin embargo, no por eso deja de considerarse una actividad riesgosa, por lo que, se deben tener en cuenta factores antes de salir de casa.
Revisar el perfecto funcionamiento de tu automóvil antes de salir de casa, puede ahorrarte contratiempos importantes, sin embargo, muchas veces desconocemos o se nos olvida revisar el nivel de refrigerante con el que cuenta la unidad.
¿Qué es el anticongelante y qué función tiene?
El anticongelante de los autos es componente de etilenglicol y agua destilada. A esta mezcla se le añade un colorante de gran utilidad, que ayuda a evidenciar cuando se produce una fuga de líquido
«Podría decirse que el anticongelante es el líquido más importante para el correcto funcionamiento de tu automóvil, y por una muy buena razón: sin él, tu motor no duraría por mucho tiempo sin sufrir una grave avería, incluso hasta llegar a un daño irreparable» según un artículo.
Esto se debe a que los vehículos (con motores de gasolina, diésel, híbridos e incluso eléctricos) generan energía calórica de forma natural, por lo que debe de existir un líquido refrigerante que termo regule esta temperatura.
Los vehículos cuentan con un sistema de refrigeración que es accionado por un anticongelante, el cual dispara el calor generado como resultado del proceso de combustión que se lleva a cabo en el motor, ayudando a mantener una temperatura segura para el funcionamiento de la maquinaria.
Según un artículo, los anticongelantes tienen «una gran capacidad calorífica que permita la conductividad térmica necesaria para evacuar el calor sobrante del funcionamiento del motor».
¿Qué le sucede a un automóvil sin anticongelante?
Conducir con un nivel bajo de anticongelante puede generar severos problemas en la maquinaria de tu vehículo, te diremos las más comunes, a continuación:
Sobrecalentamiento
Como ya se mencionó, el refrigerante ayuda a extraer el calor generado en el motor, por lo que, al no contar con una cantidad suficiente, el motor puede sobrecalentarse y, el uso excesivo de un vehículo sin anticongelante, puede provocar daño en las soldaduras de los pistones a los cilindros.
Junta de culata
Contar con un nivel bajo de anticongelante puede provocar que se reviente la junta de culata por una alta temperatura. Ésta es una junta de estanqueidad que se encuentra entre el bloque del motor y la culata en un motor de combustión interna.
Cuando esta pieza se revienta, se genera una serie de consecuencias como salida de humo del motor o escape, pérdida de potencia, entre otros.
Apagado
En algunas ocasiones, el nivel de refrigerante es tan bajo o inexistente que, algunos vehículos simplemente se apagan.
Esto se debe a un sistema de seguridad con el que cuenta que apaga el motor del vehículo, antes de generar un daño permanente.
A pesar de estar diseñado como un sistema de seguridad para la maquinaria, resulta del todo peligroso para el conductor, quien puede quedar expuesto a serios accidentes viales (dependiendo del sitio donde se conduzca y la velocidad a la que vaya).
Por qué se termina el anticongelante
Existen diversas causas que pueden provocar una baja en los niveles de este líquido, siendo las principales las siguientes, de acuerdo con un artículo:
- Fugas externas de las mangueras del radiador, conexiones entre mangueras o del propio radiador.
- Fugas en el tapón del radiador debido a una junta defectuosa en el tapón por donde puede salir el refrigerante presurizado.
- Fugas internas por las que puede salir refrigerante de lugares como la junta de culata del motor.
