Si al consumir o emplear tomates notas esto, tíralos de inmediato

El tomate es uno de los frutos que mayor uso tiene en la cocina de distintas gastronomías, en México, por ejemplo, este producto vegetal se emplea con gran frecuencia para la preparación de salsas o para añadirse a distintos tipos de guisado. Además, tiene un amplio uso como acompañante de algunas entradas, como ensaladas, entre muchas otras.
Dado el gran uso que se le da a este fruto, es importante tomar en cuenta varias cuestiones respecto al consumo seguro de este alimento. Como bien sabrán todos nuestros lectores, este, al igual que todos los de sus clase, es un producto perecedero, por lo cual, aunque este se mantenga en las condiciones óptimas de almacenamiento, tendrá un tiempo de vida limitado.
Esto quiere decir que, con el tiempo, el fruto pasará de estar maduro y óptimo para el consumo humano, a tener rasgos de envejecimiento y, posteriormente, de putrefacción. Lo más peligroso de esto es que, durante este último proceso, distintos organismos microscópicos se pueden abrir paso para proliferar sobre estos productos vegetales, algunos de los cuales pueden implicar un peligro potencial para nuestra salud.
Para evitar que tengas que pasar por una situación así, el día de hoy te compartiremos algunas características que, de observar en los tomates que estás a punto de consumir, lo mejor que puedes hacer es desecharlos, así que te invitamos a que sigas leyendo.
Si al consumir o emplear tomates notas esto, tíralos de inmediato
Si al emplear los tomates que tenías almacenados en tu refrigerador, observas en su superficie especies de manchas con una textura y/o apariencia de «pelaje gris», puntos verdes difusos, polvo blanco, círculos aterciopelados o algún crecimiento “peludo”, NO CONSUMA LOS FRUTOS, ya que lo que está presenciando es el crecimiento de moho, estos son hongos microscópicos que pueden ser potencialmente peligrosos para su salud.
De este modo, si usted encuentra tomates con estas características, las agencias de seguridad alimentaria nos indica que lo que debe de hacer es:
- Evita oler los productos.
- Desecha los frutos en un bote de basura con tapa poniéndolos en una pequeña bolsa de papel o envolviéndolos en plástico.
- Limpie el refrigerador o la despensa en el lugar donde se almacenó la comida.
- Revise los artículos cercanos que la comida mohosa podría haber tocado. El moho se propaga rápidamente en frutas y verduras.
¿El moho es peligroso?
Así es, tal como nos indican las agencias de seguridad alimentaria, aunque podría parecer que este crecimiento es inocuo, la realidad es que algunos mohos tiene la capacidad de generar reacciones alérgicas y problemas respiratorios. Y algunos otros, en las condiciones adecuadas, producen «micotoxinas», sustancias venenosas que pueden enfermarte.
Por lo tanto, lo mejor es evitar consumir frutas y verduras con esta característica, aun cuando se corte o retire el pedazo que se observa afectado, pues estos organismos microscópicos no solo se encuentran en la superficie de los alimentos; aunque no sea perceptible para nosotros, estos podría haber invadido más profundamente o, en otros casos, las micotoxinas producidas pueden encontrarse adentro y alrededor del alimento contaminado, incluso es posible que estén esparcidas por todo el producto.
