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3 trucos infalibles para saber si la carne molida se encuentra en buen estado: Evita intoxicaciones

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La carne es uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial, al ser una proteína de origen animal que aporta nutrientes importantes para el ser humano, además de ser protagonista de un sinfín de platillos.

Existen dos tipos diferentes de proteína animal: carnes blancas (como el pollo y el pescado) u carnes rojas (carnero, puerco y res); cada una de ellas con propiedades diferentes y un sabor específico.

A pesar de ser un producto altamente consumido, la mayoría de las personas cometen errores a la hora de llevar una buena práctica de almacenamiento, sobre todo cuando se compró una porción mayor a la que se consume y para evitar el desperdicio de alimento y dinero, se congela y descongela constantemente, acción que está del todo mal.

¿Cómo saber si mi carne molida aún sirve?

Otro punto que genera incertidumbre entre los consumidores, es al momento de sacar la carne del refrigerador o nevera, sobre todo, si hemos olvidado cuando se compró.

Existen tipos de carne como la molida que, es difícil saber si se encuentra en buen estado por su consistencia, pero para eso, existen características muy puntuales que te advertirán sobre su estado.

Olor

Sabemos que la carne cruda no siempre tiene un olor agradable, sin embargo, cuando esta proteína se encuentra en mal estado, el aroma putrefacto que emite es infalible, alertando de tirar lo antes posible el paquete.

Color

De acuerdo con las agencias alimentarias, la carne molida preenvasada puede presentarse en tonos rojizos, «estas diferencias de color no indican que la carne esté estropeada o vieja. El oxígeno del aire reacciona con los pigmentos de la carne para formar un color rojo brillante que generalmente se ve en la superficie de la carne molida comprada en el supermercado. El interior de la carne puede ser de color marrón grisáceo debido a la falta de oxígeno que penetra debajo de la superficie».

Sin embargo, si la carne molida presenta tonos extraños que van del amarillo al verde, desecha de inmediato el paquete.

Textura

Si la carne no presenta ninguno de las características anteriores, pero, aun así dudas sobre su estado, puede sentir su consistencia.

La consistencia de la carne molida cuando se encuentra en perfecto estado (ya sea de ave, cerdo o res), tiende a separarse entre tus dedos, pero, si la carne está pegajosa o tiene una textura viscosa, es muy probable que se haya echado a perder.

La textura de la carne echada a perder es muy similar a la sustancia blanquecina y pegajosa de los embutidos; por lo que se recomienda desechar de inmediato.

Para evitar estos escenarios que pueden resultar desagradables, se recomienda siempre etiquetar la carne con la fecha de caducidad, sin olvidar que, una vez que se compra tienes de 1 a 2 días para consumirla, o bien, congelarla en pequeñas porciones, alargando su tiempo de vida útil y sus propiedades nutricionales.


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