La importante razón por la que debes cerrar la cremallera de tu ropa antes de lavarla

Lavar la ropa es una actividad fundamental para evitar malos olores en las prendas, ya que eliminas el exceso de sudoración y bacterias acumuladas durante su uso diario.
Mantener una buena higiene en las prendas también evita posibles infecciones dérmicas en pieles sensibles y reduce el riesgo de enfermarnos.
En la mayoría de los casos, la limpieza profunda de la ropa es suficiente para evitar la propagación de gérmenes y las infecciones que pueden causar usando algunas precauciones adicionales para el manejo de la ropa, ya que al contar con miles de fibras, es el sitio ideal donde se albergan patógenos.
Sin embargo, realizar esta actividad demanda gran tiempo y durante el proceso se pueden cometer muchos errores, sobre todo cuando se es nuevo en realizar estas actividades.
A la hora de lavar son muchos los errores que podemos estar cometiendo, sobre todo si se ocupa la lavadora. El uso de programas cortos, la sobredosificación de detergente y el escaso uso de altas temperaturas, la excesiva cantidad de ropa por ciclo, son algunos de los principales errores que se cometen en el lavado de las prendas y que, afectan tanto al cuidado de la ropa como al consumo energético o la durabilidad de las máquinas de lavado.
Sin embargo, uno de los errores más comunes y que suele pasar desapercibido y puede dañar severamente tus prendas, incluso tu equipo de lavado, es el cierre de la ropa.
¿El cierre va abierto o cerrado?
Sabemos que muchas personas pueden llegar a pensar que es indiferente si se deja arriba o abajo el cierre de las prendas, sin embargo, las cremalleras siempre se deben de cerrar y poner al reverso las prendas que así lo requieran, al igual que no olvidar vaciar los bolsillos. De lo contrario, se producen deterioros tanto en la ropa como en las lavadoras, reduciendo el tiempo de vida útil.
¿Por qué no se deben lavar las prendas con los cierres abiertos?
Seguramente te estarás cuestionando qué otras complicaciones (además de las ya mencionadas) pueden existir si se deja el cierre abajo al lavar la ropa, te lo diremos a continuación.
Si lavas las prendas con los cierres abiertos, podrías dañarla por completo. Estos se pueden enganchar en otras prendas (pudiendo desgarrar las fibras), en la misma que vienen y generar que se acumulen las pelusas o rompan la ropa.
Si la cremallera queda abierta, el movimiento de la ropa dentro de la lavadora puede provocar que el cierre se enganche en los agitadores o en los orificios del tambor.
No todas las cremalleras son de la misma calidad y existen algunas que se sienten filosas al tacto y son las que más deberían preocuparte, ya que al momento de engancharse en los orificios de tambor o simplemente con la fricción provocada por el movimiento de la lavadora, puede rayar las paredes del equipo, dejando una mala apariencia.
