4 usos que le puedes dar a las cáscaras de semillas de girasol, el tercero te sorprenderá

Si eres de las personas que cuenta con alguna especie de loros en casa o eres fanático de las semillas como aperitivo o en tus ensaladas, seguramente estás familiarizado con el consumo de estos pequeños y deliciosos granos.
Las pipas, pepitas de girasol, semillas de girasol o maravillas, son semillas comestibles de cereales los aquenios de la planta llamada comúnmente girasol (Helianthus annuus L.) Usualmente, se vende el fruto completo o «limpio», consumiéndose el interior como aperitivo, y desechando el pericarpo (la cáscara).
¿Qué nutrientes aportan las semillas de girasol?
Las semillas de girasol se caracterizan por ser ricas en vitamina E, lo que les confiere diversas propiedades. Esta vitamina es un potente antioxidante, lo que ayuda a mantener sanas las células y con ello evitar diversas enfermedades.
También son ricas en minerales, como el manganeso, calcio, cobre, fósforo y selenio, que promueven la salud ósea, entre muchas otras funciones vitales del cuerpo; y, el tipo de grasas o ácidos grasos (ácido linoleico) que contiene, es de las más saludables.
Si alguna vez has probado pepitas de girasol, sabrás que no es nada difícil extraer el interior comestible de la semilla, pero, seguramente pensarás que es muy poco producto y el residuo generado es mucho. Sin embargo, las cáscaras se pueden aprovechar para múltiples usos que talvez desconocías.
¿Cómo aprovechar la cáscara de las semillas de girasol?
A pesar de que el consumo de fibra es benéfico para la salud, la cáscara de las semillas de girasol supone un tipo de fibra que transcurre inadecuadamente a través del intestino, lo que resulta peligroso y puede provocar daños en el tubo digestivo.
Pero existen diversas formas para sacarle el mayor provecho a las semillas de girasol y disminuir la cantidad de residuos orgánicos que produces.
Fertilizantes
De acuerdo con un estudio, investigadores del INTA y el Conicet reutilizaron los residuos de las aceiteras, para cultivar hongos de especialidad, para después procesar el sustrato degradado por los hongos y transformarlo en biofertilizante.
Abono
De acuerdo con un estudio, las cáscaras de girasol utilizadas como abono pueden mejorar las propiedades físicas y químicas del suelo.
Gracias a las propiedades con las que cuenta la cáscara de semillas de girasol, implementar su uso como abono, llenará de nutrientes la tierra que es destinada para la producción de alimentos.
Cabello
Una forma particular de utilizar la cáscara de semilla de girasol, es para nutrir y reparar el cabello. Para esto, solo necesitarás triturar los residuos de pepitas y realizar una infusión con ellas, dejando hervir durante 5 minutos.
Pasado el tiempo, retira del fuego, deja enfriar, cuela y verte sobre un dispersor para que sea más fácil su aplicación. Puedes mantener en refrigeración y utilizar 15 minutos antes de bañarte, humedeciendo tu cabello de medios a puntas y disfrutar de los excelentes resultados.
Consumo animal
En muchas granjas se dedican a recolectar una gran cantidad de residuos de cáscara de semillas de girasol para implementar en la dieta de los animales como cabras y ovejas. Las propiedades nutricionales y el aporte de fibra con el que cuentan estas cáscaras, las vuelven ideales para el consumo animal.
