Cómo limpiar el calzado de gamuza sin dañarlo: El truco definitivo para que quede impecable

Todos nuestros lectores reconocerán perfectamente que una de las mayores problemáticas del calzado de gamuza es su limpieza, pues este material se ensucia con gran facilidad, además de que hay manchas que quedan fuertemente impregnada en su superficie.

Por si esto fuera poco, este tipo de material es sumamente delicado y, por lo tanto, cuando no se aplican los tratamientos adecuados de limpieza, aunque las manchas hayan desaparecido, la textura de la gamuza se estropea y no es posible recuperarla.

Para evitar que pases por esto, el día de hoy te compartimos cuál es la forma adecuada de limpiar tu calzado de gamuza y hacer que quede impecable sin dañarlo, el truco para lograr esto se basa en aplicar tratamientos en seco. Así que, sin más preámbulo, veamos todos los detalles a continuación.

Verifica que el calzado esté seco

Antes de comenzar a limpiar, es indispensable verificar que el calzado se encuentre seco, de no ser así, permite que este se seque al aire.

Para el cuidado de la gamuza, lo mejor es evitar cualquier tipo de humedad que pueda contener, pues esta puede provocar que la suciedad se expanda, se impregne más a la tela o incluso dañarla al aplicar tratamientos robustos al observar que las manchas no se remueven.

Remueve la suciedad en seco          

Lo primero que se debe hacer para la limpieza del calzado es remover el polvo, lodo o suciedad que se encuentra ligeramente impregnada en la superficie, para hacerlo, sigue estos pasos:

  • Necesitarás un cepillo especial para gamuza, un cepillo de dientes de cerdas suaves, un cepillo tipo ‘crepe’ (tiene goma en lugar de cerdas) o un paño de microfibra completamente seco.
  • Toma la herramienta que tengas a la mano y realiza movimientos rápidos de lado a lado sobre la superficie del calzado, esto te permitirá remover la suciedad, polvo y lodo que está ligeramente impregnada.

Elimina las manchas impregnadas

El tratamiento anterior no eliminará las manchas que se encuentran medianamente impregnadas, para ello, necesitas realizar lo siguiente:

  • Con un borrador especial de gamuza o un borrador para lápiz frota presionando levemente (no demasiado fuerte), haciendo movimientos de lado a lado sobre las manchas de suciedad que están muy impregnadas.
  • Verifica constantemente el estado de tu calzado.
  • Con un paño seco retira los residuos del borrador.

Última opción para suciedad fuertemente impregnada

Si después del tratamiento con el borrador notas que aún hay suciedad en tu calzado, será necesario limpiar empleando una solución, pero para no dañar la gamuza, realiza lo siguiente:

  • Humedece con vinagre blanco la esquina de un paño seco y limpio. Asegúrate de que este no esté empapado, solo ligeramente húmedo.
  • Toma la esquina del paño y frota ligeramente de lado a lado sobre la superficie manchada de tu calzado.
  • Verifica constantemente el estado de tu calzado.
  • Cuando hayas terminado, deja sacar al aire.
  • Si las manchas persisten, repite este proceso.
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