La intrigante razón por la que los loros en cautiverio bailan al ritmo de la música

Uno de los animales que han sido parte la cultura de las personas como mascotas son los psitácidos.
Los loros siempre han causado fascinación entre los humanos, quienes apreciamos su hermoso y colorido plumaje, al igual que, la peculiar facilidad que tienen estos animales de imitar sonidos.
Otra de las características que los ha hecho ganar popularidad en redes sociales es que, los loros bailan a ritmo de la música y estas acciones son grabadas por los usuarios que comparten los divertidos videos donde se puede ver a estos animales de compañía, en situaciones realmente curiosas.
Sin embargo, esto ha generado un debate entre gran parte de la población que se cuestiona las conductas de los animales, al considerar que, en su hábitat natural, su comportamiento sería totalmente diferente.
Si alguna vez has convivido con estas especies de psitácidos, seguramente te has percatado que en cuanto suena la música y te dispones a cantar y bailar tu canción favorita, estas aves empiezan a moverse a ritmo de la música.
Acto que genera mucha ternura y curiosidad entre los dueños de los animales, quienes no dudan en compartir esta acción con su círculo cercano, aprovechando cada oportunidad para presumir a sus bailadoras mascotas.
Esto definitivamente ha hecho que los científicos se cuestionen, ¿Cómo lo hacen?
Es por eso que un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard explica una posible respuesta ante este curioso comportamiento en un estudio que fue publicado en la revista Current Biology.
De acuerdo con la psicóloga Adena Schachner, directora del estudio de Harvard, «las cacatúas y los loros, que no solo pueden imitar los sonidos que escuchan, sino que también son capaces de seguir su ritmo», lo cual parece simplemente sorprendente.
«Estas aves nacen con predisposición para imitar los sonidos y bailar, pero eso no significa que la desarrollen por igual». Esta fue una de las conclusiones a las que llegó el equipo de investigadores, liderado por la psicóloga Adena Schachner.
Así que el disfrutar y moverse rítmicamente con la música (algo que se creía exclusivo de los humanos), en realidad, no lo es.
Adena Schachner, también menciona que, «estas aves nacen con predisposición para imitar los sonidos y bailar, pero eso no significa que la desarrollen por igual». Esto tiene que ver totalmente con el entorno en el que se encuentren los animales.
Pero los loros no solo disfrutan de la música y logran bailar al ritmo del compás, también se ha visto que, tienen la capacidad de imitar y recordar las palabras más usadas por sus dueños, y más, si al hacerlo reciben un premio.
«De hecho, lo que podría motivar a los loros a realizar este comportamiento es la imitación y, con ella, la inclusión en lo que ellos consideran su grupo social (en este caso con la familia humana)», expresa Schachner.
Ante esto, es más probable que, los animales en cautiverio desarrollen este comportamiento con mayor facilidad, que aquellos que se encuentran en su hábitat natural.
Para más información consulta Current Biology.
