Nacimiento, vida y muerte de las estrellas

Nacimiento de una estrella
Las estrellas nacen de grandes nubes moleculares de gas y polvo interestelar; como producto de la gravedad estas nubes se compactan, lo que provoca fragmentaciones aumentando su temperatura y densidad creando una protoestrella (materia interestelar en proceso de condensación para formar una nueva estrella), esta protoestrella se hace más pequeña y gira. En consecuencia, de la fusión nuclear y la ley de los gases se forma una estrella como todos las conocemos (de secuencia principal) como la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia. El tiempo de formación de una estrella oscila en los 20 millones de años, mientras de menor tamaño es una estrella más lento es el proceso de su formación.
Vida de una estrella
La masa mínima para ser una estrella son 0.08 masas solares. Las estrellas están compuestas de gases de alta temperatura, siendo en su mayoría hidrogeno y helio, no obstante, también podemos encontrar nitrógeno, hierro y carbono (dependiendo en qué momento de la evolución del Universo se formaron). Las estrellas se clasifican por clases usando letras: O, B, A, F, G, K, M, lo que también determina su temperatura.
Las estrellas también pueden ser binarias, dos estrellas que están girando entre sí creando un puente de interacción robándose material una de la otra. El 50% de las estrellas de nuestra galaxia son binarias.
Muerte de una estrella
Cuando una estrella similar a nuestro Sol a consumido todo su combustible de hidrógeno empieza a utilizar el helio de su núcleo expandiéndose y formándose una gigante roja, donde posteriormente después de también agotar el helio de su núcleo esta vuelve a contraerse, aumenta su densidad y se enfría creando materiales más pesados (una enana blanca).
Las enanas blancas se oscurecen y dejan de producir energía, en ese momento, que los científicos aún no han observado, pasan a denominarse enanas negras. La estrella muere y eyecta su material al medio interestelar formando nuevo polvo de estrellas o nebulosas, que se puede utilizar para el nacimiento de nuevas estrellas (reciclaje estelar).
Algunas, si existen como parte de un sistema de estrellas binarias, pueden acumular la materia excedente de sus estrellas compañeras hasta que sus superficies exploten, y así se producen las novas brillantes.
Debe quedar en claro que el final de una estrella depende mucho de su masa, por ejemplo, las estrellas muy masivas siguen creciendo hasta que no pueden soportar su propia masa, en una crisis de energía la estrella explota y se convierte en una supernova. Las supernovas son explosiones violentas extremadamente luminosas, pero solo sucede con las estrellas supergigantes.
Las estrellas que son al menos 20 veces más masivas que nuestro Sol dejan un agujero negro deambulante. No sucede muy seguido, pero el número de estrellas es bastante grande, solo la Vía Láctea tiene alrededor de 200 mil millones de estrellas, las cuáles continuamente se van renovando; de acuerdo con esto, los científicos calculan que puede haber entre 100 y 200 millones de agujeros negros vagan en nuestra galaxia.
La muerte de una estrella a menudo acaba formando elementos químicos más pesados, que vemos al final de la Tabla Periódica, mientras que los más ligeros se forman durante la vida de una estrella.
