Biólogo mexicano halla en esponjas marinas fármacos para combatir distintas enfermedades

El mar ha sido compañero del ser humano desde su civilización, dotando a este de un sinfín de recursos y servicios ecológicos. De todo se ha encontrado en él, desde alimento hasta moléculas que han servido para la investigación y el desarrollo de fármacos, y aún queda realmente mucho por explorar, conocemos muy poco sobre este increíble hábitat.
¿Fármacos marinos?
¡Así es! Desde hace ya algún tiempo se reconoce que la flora y fauna marina podrían contener moléculas con una actividad biológica de interés para tratar enfermedades humanas.
Aquí te presentamos a Dawrin Pech Puch, un biólogo marino mexicano originario de Tixkokob, Yucatán que ha descubierto que ciertas moléculas provenientes de esponjas marinas tienen el potencial para desarrollarse en fármacos que actúe frente a enfermedades como la COVID-19, el Alzheimer y algunas otras.
Dawrin Pech Puch tiene un excelente trayectoria, es licenciado en Biología Marina, por la Universidad Autónoma de Yucatán, estudió la maestría en Ciencias del Mar y Limnología con especialidad en química acuática por la Universidad Nacional Autónoma de México y desde este punto comenzó a incursionar en el proyecto de descubrir compuestos bioactivos de la vida marina.
Realizó un doctorado con el equipo de Productos Naturales Marinos del grupo de investigación de QUIMOLMAT de la Universidad da Coruña (España) y actualmente se encuentra realizando un posdoctorado, ambos en la misma línea de investigación que la maestría, y hasta ahora los resultados han sido muy prometedores.
«Mi investigación se centra en la exploración y búsqueda de fármacos en diversas especies marinas y resultó que las moléculas también pueden ayudar a combatir células cancerígenas y bacterias multirresistentes que hay en hospitales», relata el investigador en un comunicado.
Su investigación se realizó en las costas de la península de Yucatán, en donde muestreó distintos tipos de esponjas para después analizarlas en el laboratorio siguiendo una robusta metodología para obtener los productos químicos que se encuentran dentro de las células de dichos animales marinos.
Para Dawrin Pech Puch es de gran interés el estudio en esta zona específica debido a que tiene características únicas. «Al estar rodeado de las aguas del Golfo y El Caribe, los organismos desarrollan habilidades y estrategias para sobrevivir. De eso se trata esta investigación: de aprovechar esas adaptaciones de los organismos y darles un uso, en este caso, la búsqueda de nuevos fármacos», señala el científico.
Aunque no son los únicos animales marinos con los que ha trabajado, ya que durante su maestría investigo compuestos bioactivos con una especie de pulpo (Octopus maya), indica que se inclinó a evaluar las esponjas porque era un área muy poco explorada; el muestreó y analizó un total de 65 especies de estos seres vivos.
Asimismo, indica el biólogo que algo importante por destacar es que en la investigación se tiene un enfoque de interés por cada especie, ya que en cada una de ellas se pueden encontrar moléculas de interés para el humano.
Durante el estudio con las esponjas marinas obtuvo un total de 40 moléculas bioactivas, 10 de estas presentaron una actividad antibacteriana frente a cuatro bacterias multirresistentes, 4 sobre un tipo de virus denominados “adenovirus”, cinco contra cinco diferentes tipos de cáncer, dos contra la COVID-19 y algunas más frente al Alzheimer.
Por último, indica Pech que pronto se publicaran los resultados de la investigación referente al uso de estas moléculas bioactivas encontradas que sirven para combatir la COVID-19 y el Alzheimer.
El investigador está apoyado por el Instituto de Investigaciones Biomédicas y el Centro de Investigaciones Científicas, ambas de la Universidad de La Coruña, y la Fundación Medina de España, así como por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y universidades de Sevilla, Alemania, Reino Unido y Portugal.
