Finalmente descubrimos cómo se orientan las tortugas migratorias en mar abierto

Es de conocimiento general que las tortugas marinas son animales migratorios capaces de navegar constantemente distancias enormes en el océano abierto, ya sea en busca de sitios específicos de alimentación o de reproducción. Incluso películas como “Buscando a Nemo”

representan esta característica asombrosa que posiciona a las tortugas marinas como migrantes oceánicos icónicos. El gran misterio ante este hecho, que ha permanecido así durante mucho tiempo, es el cómo logran orientarse y localizar los objetivos tan aislados a los que deben llegar cuando su única referencia es agua oceánica.

Lo que se reconoce actualmente de las tortugas marinas para realizar la tarea de navegación es que éstas tienen una dirección geomagnética, es decir, son capaces de percibir componentes del campo magnético de la Tierra que les proporciona una señal del mapa en los océanos abiertos. Esto se demostró hace 20 años, sin embargo, mediante el estudio que indicó este hecho y, con la información científica recabada hasta el momento, sigue resultando incierto la precisión de la orientación geomagnética en las tortugas marinas; no se distingue si su migración a objetivos aislados se basa en una localización precisa o, por el contrario, si esto les proporciona solo una guía aproximada de las áreas a las que deben llegar y, por tanto, depende más de un “ensayo y error”.

Para aclarar este hecho, un grupo de científicos realizó una investigación muy interesante que se publicó recientemente en Journal of the Royal Society Interface. Para realizarlo siguieron la ruta de viaje de 22 tortugas marinas carey (Eretmochelys imbricata), mediante sistemas de localización GPS de alta resolución.  Los animales fueron equipados con los rastreadores en su sitio de anidación en tierra en la isla de Diego García en el archipiélago de Chagos para esperar y evaluar su migración a las áreas de alimentación en donde permanecen varios meses y con ello determinar el rendimiento de navegación y la resolución del sentido del mapa oceánico.

Los resultados encontrados fueron, hasta cierto punto, asombrosos e inesperados. Los autores describen que las tortugas marinas carey de esta isla, en donde se encuentra su sitio de anidación, realizan migraciones a distancias relativamente cortas para volver a sus áreas de alimentación en bancos sumergido en el Océano Indico, pese a esto, se desterminó que los animales siguen rutas inexactas y «caminos tortuosos», considerando que el sentido geomagnético de orientación es muy básico e inespecífico, lo que resulta en una navegación realmente desafiante para estos animales marinos que depende del azar y la perseverancia para seguir el camino y corregirlo cada vez que sea necesario.

«Los individuos a menudo siguieron caminos tortuosos, al migrar distancias cortas (distancia media en línea recta al objetivo = 106 km). Por ejemplo, una tortuga viajó 1306,2 km cuando la distancia en línea recta al objetivo era de solo 176,4 km.», nos indican los autores en su estudio.

Esto demostró que las tortugas marinas, pese a lo que se consideraba anteriormente, tienen limitaciones importantes en su sentido de orientación y localización que no les permite tomar la mejor ruta para llegar a los sitios deseados de anidación o alimentación y esto conducen a perder el rumbo, como si nadaran en círculos y no supieran a dónde se dirigen. No obstante, al parecer, su dirección geomagnética al menos puede advertirles que se han desviado del camino para corregir la ruta y finalmente llegar al objetivo.

El estudio completo lo puedes consultar en: Journal of the Royal Society Interface.

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