¿Por qué tengo mal aliento y cómo puedo evitarlo?

El mal aliento, también denominado halitosis, es un importante problema que se presenta comúnmente en las personas y se caracteriza por olores desagradables que emanan de la cavidad bucal. Se describe que algunas veces las personas no son conscientes de esta complicación debido a que el sentido del olfato se adapta a dichos olores y puede pasar desapercibido.

La halitosis se reporta como uno de los motivos más comunes de consulta con el dentista, después de las caries dentales y enfermedades periodontales. Además, el mal olor es un problema que puede afectar la vida social y personal de los individuos que puede tener un impacto psicológico importante. Se estima que aproximadamente un 30% de la población sufre de este padecimiento e, incluso, un reporte indica que alrededor del 80% de la población mexicana ha padecido halitosis.

La producción de estos olores desagradables se debe principalmente a compuestos volátiles sulfurados, de los cuales los agentes mayormente implicados son el sulfuro de hidrógeno, metil mercaptano y sulfuro de dimetilo.

Es importante destacar que la halitosis se divide en dos grupos, la halitosis genuina en la cual se incluye la halitosis fisiológica y patológica y, la halitosis delirante en la cual encontramos la pseudohalitosis y la halitofobia.

Estos dos últimos casos no representan un problema de patología bucal, por su parte, en la pseudohalitosis el paciente percibe la sensación de mal olor sin que ésta en realidad sea perceptible por los demás, esto demerita que se pueda hacer un diagnóstico objetivo del padecimiento. En cuanto a la halitofobia, éste es un miedo extremo e irracional de que las demás personas perciban el mal olor del paciente, aunque éste no sea así. En estos casos, lo más recomendable es derivar al individuo con otro tipo de especialista como un psicólogo clínico.

En cuanto a la halitosis genuina, la fisiológica se presenta como un mal olor transitorio normal que no se asocia a ninguna patología, se describe como mal aliento por las mañanas derivado de la hiposalivación (reducción del flujo de saliva) y una consecuente actividad bacteriana mayor durante las noches. Asimismo, la halitosis transitoria se puede desencadenar por hábitos como fumar o consumir alcohol que provoca hiposalivación y, en el caso de alimentos como cebolla y ajo, estos tienen un alto contenido de azufre que provoca el característico olor. En cualquier de los casos, este tipo de mal olor se corrige con la higiene bucal adecuada después de despertarse y de consumir alimentos o bebidas.

Finalmente, para la halitosis patológica, que es un mal olor persistente y que se distingue por las personas a nuestro alrededor, se origina por causas orales (90%) y extraorales (10%). Para este último, se describen posibles problemas respiratorios, gastrointestinales o metabólicos, los cuales deben ser atendidas por el médico de cabecera. Por su parte, dentro de las causas orales el factor detonante se encuentra en los malos hábitos de higiene bucal persistentes que induce la proliferación de bacterias bucales y el posterior desarrollo de gingivitis, periodontitis o caries extensas que provocan mal olor y que deben atenderse con los especialistas en esta área, los odontólogos.

De esta manera, lo más recomendable es mantener hábitos de higiene bucal adecuados y sugeridos por especialistas que nos pueden instruir sobre el lavado adecuado de dientes y lengua, haciendo gran énfasis en el lavado de la parte posterior de ésta, que es el lugar de donde suele provenir la halitosis.

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