La fruta que podría ayudar a regenerar el hígado de forma natural, según estudios

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo, aunque muchas veces no se le da la atención necesaria. Hay diversas enfermedades que lo atacan, pero no suelen presentar síntomas hasta que ya están avanzadas. Sin embargo, una de sus maravillosas características es que es capaz de regenerarse por sí mismo cuando existen las condiciones adecuadas.
Esto puede suceder cuando se lleva una alimentación y cuidados adecuados. Incluso, algunas frutas podrían contribuir a la reparación del órgano. Diversos estudios científicos han revelado los efectos beneficiosos de estos alimentos, y en especial, de un fruto.
Estudios revelan que el consumo de algunas frutas son capaces de contribuir en la regeneración del hígado
La alimentación es una de las principales formas en las que el cuerpo puede obtener todos los nutrientes necesarios. Así como también podrían ayudar al organismo a mejorar alguna condición médica. Como sucede con las enfermedades hepáticas, que terminan por dañar a este importante órgano.
Como es bien sabido, el hígado es el encargado de desintoxicar el cuerpo de sustancias, de grasas y azúcares, así como de producir proteínas y almacenar vitaminas y minerales. Por esta razón, es que es de suma importancia que cuides tu alimentación para evitar dañarlo.
Como se mencionó anteriormente, algunas frutas podrían ayudar a que el hígado se recupere de mejor manera. Como es el caso del arándano. Este fruto contiene altas cantidades de compuestos bioactivos, y en especial, antioxidantes como los flavonoides o las antocianinas.
Los compuestos mencionados son excelentes aliados para combatir el estrés oxidativo, que es el principal causante de los daños en las células hepáticas (y de otros órganos). De acuerdo con estudios publicados en ScienceDirect, se indujo lesión hepática aguda mediante inyecciones de tetracloruro de carbono.
Asimismo, se les administró polifenoles de arándano rojo y arándano azul, demostrando supresión significativa del daño hepático, con un efecto comparable al efecto hepatoprotector del control positivo. Como conclusión, los polifenoles del arándano rojo y el arándano azul protegen contra la hepatotoxicidad y el daño hepático.

También demostró efectos protectores contra la EHGNA
Otro estudio demostró que la suplementación con arándanos mitiga la acumulación de lípidos hepáticos, el estrés oxidativo y las respuestas inflamatorias al modular la señalización de Notch1. Que es un regulador clave del metabolismo de los lípidos hepáticos.
Del mismo modo, la suplementación con arándanos rojos se ha asociado con la mejora de la esteatosis inducida por una dieta alta en grasas en modelos murinos, atribuida a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Y también, en otro estudio, se observó una reducción significativa en la gravedad de la fibrosis entre los pacientes con enfermedad del hígado graso no alcohólico que recibieron suplementación con arándanos rojos en comparación con placebo.
Sin embargo, es importante mencionar que se trata solo de una complementación a la alimentación, para que esta sea más saludable y aporte beneficios a la salud. Por lo que no debe tomarse como un sustituto de la atención médica ni tampoco podrá curar enfermedades hepáticas por sí solo.
