Científicos advierten por la liberación de un material peligroso a causa del deshielo en Alaska

El planeta está experimentando cambios bastante bruscos, los cuales pueden ser de alto impacto para la vida en la Tierra debido a la gravedad de las consecuencias que puede traer.
Un ejemplo de esto es el cambio climático, un problema que se ha ido acentuando con el paso del tiempo y que cada vez preocupa más a los científicos.
Si bien puede ser natural debido a las variaciones de la actividad solar, el principal causante del cambio climático es la acción humana y está ocasionando que las temperaturas aumenten, las sequías sean graves, se produzcan más incendios, aumente el nivel del mar, las tormentas sean catastróficas y los polos empiecen a descongelarse, entre muchas consecuencias más.
Una de estas consecuencias es la alerta que han lanzado un grupo de científicos, que es un estudio publicado en la revista Environmental Research Letters, en donde se advierte que hay una bomba gigante de mercurio que podría estallar en cualquier momento, lo que significa una amenaza para la vida de la naturaleza y de los seres humanos.
A causa del calentamiento global, el Ártico también está aumentando sus temperaturas, lo que pone en peligro la estabilidad del mercurio que se oculta en los suelos de las regiones de permafrost. Por ello, a medida que el permafrost se vaya descongelando, se irá liberando la peligrosa sustancia, aunque los científicos aún no saben de qué manera ocurrirá.
Los investigadores creen que esto puede suceder (que el mercurio se libere) por medio del flujo del río Yukón, el cual tiene su origen en Canadá, cruza por gran parte de Alaska y desemboca en el Mar de Bering.
El torrente de este cuerpo de agua erosiona el permafrost de sus orillas y arrastra sedimentos río abajo, lo que lo convierte en el medio perfecto para que el metal tóxico pueda propagarse velozmente en el medio ambiente.
Aunque el mercurio liberado por el permafrost actualmente no representa un peligro, sí puede serlo en un futuro, ya que las cantidades de este aumentarán de forma considerable una vez que el calentamiento del permafrost sea más intenso.
Y cuando esto suceda, entonces el agua será contaminada, junto con los peces que habitan en ella y los animales que se encuentran cerca, por lo que la amenaza para los humanos también se haría presente.
«El río puede movilizar rápidamente grandes cantidades de sedimentos que contienen mercurio», menciona Isabel Smith, principal autora del estudio. «Décadas de exposición, especialmente con niveles crecientes a medida que se libera más mercurio podrían tener un enorme impacto en el medio ambiente y en la salud de quienes vivan en estas zonas», puntualiza Smith.
¿Por qué hay mercurio en el Ártico?
El mercurio que se encuentra en esta parte ha sido absorbido por las plantas, y al momento de que estas mueren, este metal queda atrapado y se almacena en los suelos congelados del Ártico durante miles de años.
«Debido a su comportamiento químico, gran parte de la contaminación por mercurio acaba en el Ártico. El permafrost ha acumulado tanto mercurio que podría eclipsar la cantidad presente en los océanos, los suelos, la atmósfera y la biosfera juntos», explican en un comunicado.

Por este motivo es que el calentamiento global ha encendido las alarmas, pues de suceder que se libere el mercurio, la salud y hasta la vida, tanto de la naturaleza como de las personas que se encuentren cerca podría encontrarse en peligro. Por lo menos la vida de 5 millones de personas que habitan el Ártico y otros 3 millones que viven en lugares donde se prevé que el permafrost desaparezca completamente en 2050.
