La mayonesa podría resolver uno de los problemas más grandes de la física cuántica

¿Qué dirías si alguien te dice que la mayonesa puede ayudar a resolver uno de los mayores retos científicos de nuestro tiempo? Suena loco, ¿verdad? Pues resulta que no lo es tanto. La fusión nuclear, en pocas palabras, es la reacción que ocurre en el sol y que produce una cantidad inmensa de energía. Si pudiéramos lograr lo mismo aquí en la Tierra, tendríamos una fuente de energía limpia y casi infinita. Pero hay un problema: recrear las condiciones del sol en un laboratorio es extremadamente difícil.
El gran enigma de la fusión nuclear
La fusión nuclear implica tomar dos núcleos atómicos, generalmente de hidrógeno, y fusionarlos para crear uno más pesado, liberando mucha energía en el proceso. Sin embargo, para que esto ocurra, necesitamos temperaturas y presiones tan altas que son casi imposibles de alcanzar en la Tierra. Aun así, los científicos no se rinden y han estado buscando formas de hacerlo posible.
¿Y la mayonesa, qué tiene que ver con esto?
Aquí es donde entra la mayonesa. Sí, la misma que usas en tu sándwich. Un grupo de científicos de la Universidad de Lehigh, dirigido por el profesor Arindam Banerjee, ha estado utilizando mayonesa para entender mejor un problema específico en la fusión nuclear: la inestabilidad de las cápsulas donde ocurre la fusión.
Para hacer que la fusión nuclear funcione, los científicos comprimen y calientan pequeñas cápsulas llenas de combustible de hidrógeno a una velocidad increíble. Esto debería desencadenar la reacción de fusión. Pero hay un problema: cuando someten estas cápsulas a condiciones extremas, tienden a volverse inestables y eso reduce la cantidad de energía que pueden producir.
La mayonesa como herramienta de investigación
Ahora bien, ¿cómo ayuda la mayonesa? La mayonesa tiene una propiedad interesante: cuando está quieta, se comporta como un sólido. Pero cuando la aprietas (o le aplicas presión), comienza a fluir, casi como un líquido. Esto es similar a lo que sucede con el material en las cápsulas de fusión. Banerjee y su equipo usaron esta propiedad de la mayonesa para estudiar cómo y cuándo las cápsulas de fusión podrían volverse inestables.

Ellos construyeron una máquina especial que gira y simula las condiciones extremas dentro de una cápsula de fusión, pero en lugar de usar plasma súper caliente, usaron mayonesa. Lo que encontraron es que la mayonesa pasa por varias fases antes de volverse inestable: primero, se deforma, pero puede volver a su forma original (como si fuera un elástico). Luego, entra en una fase donde empieza a deformarse de manera más permanente, y finalmente, comienza a fluir y volverse inestable.
Ahora bien, entender estas fases es clave porque, si los científicos pueden predecir cuándo una cápsula de fusión comenzará a volverse inestable, podrían encontrar formas de evitar que eso ocurra, lo que haría la fusión nuclear mucho más eficiente. En su estudio más reciente, Banerjee y su equipo analizaron cómo diferentes factores, como la forma de las perturbaciones y la velocidad a la que se aplican, afectan la estabilidad de las cápsulas.
Descubrieron que, bajo ciertas condiciones, es posible retrasar o incluso prevenir la inestabilidad. Esto podría ser un paso importantísimo para diseñar cápsulas de fusión que sean más estables y, por lo tanto, más efectivas para producir energía.
Aunque parece increíble, la mayonesa podría estar ayudando a resolver uno de los mayores retos científicos del siglo. Aunque las cápsulas de fusión reales son mucho más complejas que un simple frasco de mayonesa, los principios que Banerjee y su equipo están descubriendo podrían ser aplicados para mejorar la tecnología de la fusión nuclear.
