Acaban de revelar cómo será el planeta Tierra dentro de 250 millones de años

Imaginar cómo será nuestro planeta dentro de 250 millones de años puede parecer un poco retador, especialmente porque tenemos mucha incertidumbre de lo que nos está pasando en estos momentos, tenemos varios cambios de temperatura, tormentas tropicales que tienen el tamaño de un huracán, y temperaturas que superan hasta los 50°C. Por eso, un estudio reciente liderado por la Universidad de Bristol nos ha abierto un nuevo panorama sobre el futuro de la Tierra, sugiriendo la formación de un nuevo supercontinente llamado Pangea Próxima o Pangea Última.
Hace millones de años, el planeta estaba dominado por un supercontinente llamado Pangea. Este vasto pedazo de tierra eventualmente se fragmentó debido a los movimientos de las placas tectónicas, creando los continentes que conocemos hoy. Sin embargo, este ciclo de formación y separación de supercontinentes no es un evento aislado. Los científicos creen que la Tierra ha experimentado este proceso alrededor de siete veces en sus 4, 500 millones de años de historia, aunque la existencia de los supercontinentes más antiguos todavía es objeto de debate.
El próximo supercontinente, Pangea Próxima, se formará en el ecuador. Esto sucederá cuando el Océano Atlántico se reduzca y las masas de tierra de África, Asia y Europa se unan con América. Este proceso llevará unos 250 millones de años, y nuestro planeta cambiará drásticamente en el proceso.
En el nuevo mapa terrestre, la mayoría de las tierras actuales se unirán en un solo bloque, mientras que algunas islas, como Nueva Zelanda, Chukotka (en el noreste de Rusia) y Escocia, permanecerán aisladas. El Océano Índico se convertirá en el Mar Índico, y España se ubicará al norte, conectada con Portugal, Francia, Italia, Marruecos, Argelia y Túnez.
Este futuro planeta tendrá condiciones climáticas extremas. Se prevé que gran parte de Pangea Ultima experimentará temperaturas superiores a 40°C, lo que la hará inhabitable para la mayoría de los mamíferos. Solo entre el 8% y el 16% de la superficie terrestre será habitable bajo estas condiciones. Estas predicciones, aunque llevan un grado de incertidumbre, subrayan la importancia de abordar la crisis climática actual provocada por las emisiones de gases de efecto invernadero.

La ciencia detrás de estas proyecciones se basa en el estudio de los movimientos de las placas tectónicas y en la comprensión de los ciclos geológicos que han moldeado nuestro planeta. A lo largo de la historia, la Tierra ha visto la formación y fragmentación de supercontinentes como Vaalbará, Ur, Kenorland, Columbia (también conocido como Nuna o Hudsonia), Rodinia, Pannotia y Pangea. Aunque la existencia de los más antiguos sigue siendo hipotética, la evidencia sugiere que este ciclo es una parte regular de la evolución geológica del planeta.
El último supercontinente, Pangea, se fragmentó hace unos 200 millones de años, creando la disposición continental actual. A medida que los continentes actuales se desplazan lentamente, nos dirigimos hacia la formación de un nuevo supercontinente en el ecuador. Esta unión de continentes cambiará radicalmente la geografía del planeta y sus condiciones climáticas.
La idea de un futuro con temperaturas extremas y una superficie terrestre en su mayoría inhóspita plantea preguntas importantes sobre la supervivencia y adaptación de la vida en la Tierra. Los científicos advierten que solo una pequeña parte del planeta será habitable, lo que precisamente nos da la necesidad de tomar medidas inmediatas para mitigar el cambio climático. La acumulación de gases de efecto invernadero está alterando el clima global, y si no actuamos, podríamos enfrentar consecuencias graves no solo en un futuro lejano, en las próximas décadas.
