Por qué no se debe mezclar cloro con jabón para lavar los trastes, según la ciencia

Más allá de su conocido papel en la desinfección y potabilización del agua, el cloro desempeña múltiples funciones en nuestra vida cotidiana. Siendo la desinfección y limpieza del hogar la principal función que le damos.
¿Pero en realidad estas costumbres son beneficiosas para nuestra salud?
El cloro, también conocido como lejía a o lavandina, es un compuesto químico con alta reactividad con diferentes compuestos y elementos químicos, dificulta su presencia en la naturaleza en estado puro, ya que tiende a transformarse en sales y ácidos. Uno de sus compuestos químicos es el hipoclorito de sodio, que tiene una gran capacidad de desinfectar o eliminar la mayor parte de los microorganismos en las superficies.
El cloro es capaz de provocar quemaduras en la piel y lesiones oculares tras su uso inadecuado, por lo que el manejo de esta sustancia química se debe realizar siempre de forma adecuada, además siempre se recomienda mezclar únicamente con agua siendo el cloro únicamente una cantidad pequeña.
Inclusive nunca se recomienda mezclar con productos ni siquiera con jabón. Aquí te dejamos la información.

Debido a sus componentes químicos, hay que procurar tener precaución con este tipo de productos y, así también, mantenerlos fuera del alcance de niños o mascotas para evitar alguna catástrofe. Incluso en las etiquetas de instrucción de uso parece la sugerencia de no mezclar con otros productos.
Cómo ácido muriático, alcohol, agua, oxigenada, vinagre, productos que contiene ácido cítrico y claro jabón para lavar los trastes. La combinación de estos productos resulta realmente peligrosa para la salud.
Aquí hay algunas razones por las cuales no se debe lavar los platos con este producto:
Toxicidad: recuerda que es un producto químico altamente tóxico y corrosivo, el cual puede provocar irritación en la piel, ojos y sistema respiratorio si se inhala o entra en contacto directo con la piel.
Residuos peligrosos: Al lavar tus trastes con esta mezcla es probable que queden residuos. Estos residuos pueden ser perjudiciales para la salud si se ingieren.
Daño a los utensilios de cocina: Afecta su durabilidad y rendimiento a largo plazo, debido a que daña y corroe los utensilios de cocina, especialmente los de revestimiento especial.
Sabor y olor desagradables: este producto tiene un olor fuerte y distintivo que puede impregnarse en los platos incluso después del enjuague, afectando la salud de quienes injieran la comida que se haya dispuesto en ellos.

En lugar de esto, se recomienda seguir las instrucciones correspondientes para evitar accidentes en lugar de usar cloro, sé recomienda lavar los platos con agua caliente y jabón para platos.
El agua caliente ayuda a eliminar la grasa y los residuos de alimentos, mientras que el jabón desinfecta y elimina las bacterias. También puede utilizar un lavavajillas si lo tiene disponible, ya que están diseñados específicamente para limpiar y desinfectar los platos de manera segura y sin correr riesgos con la salud.
Como ultima opción, si insistes en usar claro, hazlo de manera independiente, es decir, lava tus trastes con jabón, enjuaga con un dosificador de cloro diluido y enjuagar después nuevamente.
