El nostálgico significado de SAMSUNG en español y a qué se dedicaba antes de vender celulares

Apuesto mucho a que si dicen “Samsung” seguramente asocias 3 cosas: celulares, televisores o cualquier otro electrodoméstico. Si bien muchos en México y en todo el mundo reconocen instantáneamente la marca y su icónico logo, pocos conocen la rica historia y el significado detrás de este gigante de la tecnología.
Samsung, que en coreano se traduce como «tres estrellas«, fue fundada en 1938 por Lee Byung-chul, un visionario que empezó su carrera como vendedor de pescado y frutas. Imaginó que su empresa brillaría tan intensamente como tres estrellas en el cielo nocturno, simbolizando grandeza, fortaleza y durabilidad (de ahí que sea el nombre que actualmente conocemos). A lo largo de los años, Samsung ha demostrado ser exactamente eso y mucho más.
La historia de Samsung es un relato inspirador de innovación, adaptabilidad y visión de futuro para su CEO. Comenzando como una modesta empresa de exportación de productos agrícolas, la compañía se expandió rápidamente después de la Segunda Guerra Mundial, diversificando sus operaciones en sectores tan variados como textiles, azúcar, y seguros.
Pero fue en la década de 1960 cuando Samsung dio un giro decisivo hacia la electrónica, introduciendo radios y televisores en blanco y negro que revolucionó a la gente de su época. Esta incursión en la electrónica marcó el inicio de la transformación de Samsung en un líder global en tecnología y electrónica de consumo como lo conocemos ahora.
Uno de los grandes logros y más significativos en la historia de Samsung fue el lanzamiento de su primer teléfono móvil, el SH-700, más o menos por allá de 1994. Este fue solo el comienzo de una serie de innovaciones y grandes adaptaciones que llevaron a la empresa a desarrollar una amplia gama de teléfonos inteligentes, incluidos los ya tan conocidos por la gente: los modelos de la serie Galaxy. Justamente hablando de eso, la palabra «Galaxy» no solo se refiere a una línea de productos, sino también a la visión de su creador de hacer un ecosistema de dispositivos interconectados que funcionen de manera armoniosa.
Bajo el liderazgo de Lee Byung-chul y posteriormente de su hijo, Lee Kun-hee, Samsung se convirtió en un imperio global con presencia en más de 70 países. Con una fuerza laboral de más de 300,000 empleados y generando miles de millones de dólares en ingresos cada año, Samsung se ha establecido como uno de los principales actores en el mundo de la tecnología, específicamente en los negocios de los móviles.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues también Lee Byung-chul, aunque fue un empresario visionario, también enfrentó críticas por su estilo de liderazgo autoritario y prácticas anticompetitivas. A pesar de esto, su legado es innegable, tanto en el ámbito empresarial como también en el ámbito filantrópico, con la creación de la Fundación Samsung dedicada a la educación, la cultura y el desarrollo social en su país.
Lee Kun-hee, por su parte, continuó el legado de su padre al frente de Samsung, impulsando la empresa hacia nuevas fronteras y sectores, como la industria biofarmacéutica y la energía renovable. Su visión y liderazgo han contribuido significativamente a consolidar la posición de Samsung como un gigante tecnológico global.
