Un equipo de arqueólogos encontró un pan de hace 8,600 años, nunca se horneó y así se ve

Si hablamos de pan, específicamente en México, te darás cuenta de que millones de personas lo consumen e incluso tiene que estar obligatoriamente en la dieta del mexicano por lo menos una vez al día. Pocos saben cómo se hace este arte de ser panadero, pero casi nadie sabe cuál fue el primer pan del mundo. Pues ahora, un nuevo descubrimiento en Turquía nos traslada a esos inicios de una civilización, revelando cómo nuestros ancestros neolíticos elaboraban este alimento hace ya 8.600 años.
Pero las cosas no son tan fáciles de describir, en primer lugar, resulta casi imposible imaginar como tendrían acceso a una tecnología que elaborara ya los alimentos, pero sí fue así. Volviendo al tema central, resulta que en el sitio arqueológico de Çatalhöyük, ubicado en la provincia turca de Konya, un equipo de arqueólogos liderado por Ali Umut Türkcan excavó un área conocida como «Mekan 66». Allí, entre los restos de casas de adobe, encontraron una estructura de horno parcialmente destruida. Lo que más llamó su atención fue un residuo «esponjoso» y redondo que se encontraba cerca del horno.
Los inesperados análisis
Los análisis realizados por el equipo de Türkcan determinaron que este residuo era, nada más y nada menos, que un pan sin cocer. Su tiempo en el que estuvo ahí fue por radiocarbono y arrojó un resultado sorprendente: 8.600 años de antigüedad, lo que lo convierte en el pan más antiguo y crudo que se ha conocido en la historia.
Cuando se analizó con microscopio electrónico se observó algo muy interesante: los espacios de aire que se forman dentro del pan aún se ven intactos y el material “esponjoso” resultó ser almidón, justo las características esenciales de un pan. Los análisis químicos también detectaron sustancias presentes en las plantas e indican que este material fue fermentado.
Este pan neolítico no se horneó en el horno que se encontró junto a él. Se cree que la masa se preparó mezclando harina y agua, y luego se dejó fermentar como lo dictamina el proceso actual. La cocción probablemente se realizó en un recipiente caliente o sobre piedras calientes.

El descubrimiento de este pan en Çatalhöyük nos da una idea más clara de cómo nuestros ancestros neolíticos se alimentaban. Se sabe que la agricultura comenzó en esta región alrededor del 10.000 a.C., y este pan es una prueba de que la elaboración de alimentos ya era una práctica sofisticada en ese período.
Çatalhöyük es un sitio arqueológico de gran importancia, incluso está declarado como Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO. Sin embargo, se espera que siga revelando algunos secretos sobre la vida en el Neolítico. Es posible que en el futuro se encuentren nuevos descubrimientos relacionados no solo con la elaboración del pan, sino indicios y pistas que nos den una idea de como se vivía en esas épocas. Sin duda, es refrescante ver como comprendemos las actividades de nuestros antepasados mediante los hallazgos actuales.
