Prueba esta receta para una comida nutritiva: sopa de pollo y verduras

Al ser un platillo clásico, es una sopa que gusta y se prepara en todo el mundo, claro, de diferentes maneras; la base es el pollo con verduras, pero cada país le pone su toque cultural. Por ejemplo, en Grecia le añaden huevo y limón o en Francia le ponen vino blanco, laurel, y tomillo. Y México no podría ser la excepción; es uno de los cinco platillos que más se consumen, no importa si es en el desayuno, en el almuerzo o en la cena.
Por otra parte, no dudamos que no haya a quien no le guste este caldo, pero esta podría ser una gran oportunidad para brindar ese sabor casero que también ha servido como remedio desde hace siglos. Te aseguramos que esta sopa puede hacer la guerra a algunas enfermedades de “primer grado”, gracias a que contiene una importante cantidad de proteína y de grasas, que son muy buenas para nuestro organismo. En algunos países, como en Colombia y varios otros países latinoamericanos, se come sopa de pollo para curar algunas enfermedades comunes, como lo son: un resfriado de pecho, un resfriado común, gripe o dolor de garganta.
Te podrás dar cuenta que es un platillo con grandes virtudes y hasta curativo, gracias a sus proteínas y minerales, y con un sabor exquisito, pues con esta receta te quedara riquísimo, aquí tienes la receta.

Sopa de pollo y verduras
Ingredientes:
- 750 g de filete de pechugas de pollo
- ½ pimiento
- 1 zanahoria
- 1 cebolla
- 2 tazas de calabacita
- 4 cucharadas de arroz
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de chile chipotle
- 1 cucharada de orégano
- 2 a 3 litros de agua
- 1 manojo de espinacas
Preparación:
- En una olla con agua caliente, agrega las verduras troceadas junto con el filete de pollo y el arroz. Agrega sal, orégano y el chile chipotle para sazonar.
- Deja hervir por aproximadamente 30 minutos a fuego medio. Si prefieres, puedes agregar unas ramitas de cilantro para darle aún más sabor.
- Añade las espinacas, y cuando estén listos los ingredientes, lleva la sopa a un triturador y procesa hasta que tenga una consistencia espesa.
¡Listo! Tienes un platillo clásico para disfrutar.
