Pan de muerto: 5 datos acerca de su origen e importancia en la ofrenda de Día de Muertos

Una de las mayores celebraciones en México se lleva entorno a los seres queridos que han perdido la vida. El Día de Muertos, representa el folklor, misticismo y sentido de identidad cultural del pueblo mexicano.

La festividad indígena que se dedica a los muertos, es considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad y de acuerdo con diversos estudios históricos y antropológicos, han permitido constatar que las celebraciones a los difuntos no sólo comparten en México una profundidad histórica que pone de manifiesto su inveterada tradición secular, sino también su diversidad contemporánea de manifestaciones, en razón de la pluralidad étnica y cultural sobre la que se sustenta el país.

La celebración del Día de Muertos ha tenido el aporte de los más de 60 grupos indígenas, por lo que podemos considerar la fiesta que se lleva a cabo en los días 1 y 2 de noviembre es una mezcla de diversas partes del país, así como el aporte cultural de otras partes del mundo, principalmente, del país vecino, Estados Unidos.

Unificando la variada forma de celebración, el Día de Muertos consiste en conmemorar la muerte de los difuntos con las cosas que les gustaban en vida, arreglando sus tumbas con coloridas flores de temporada y trazando caminos con la tradicional flor de cempasúchil, un elemento fundamental y representativo de esta fiesta.

También se colocan altares con un conjunto de elementos y cada uno de ellos tiene un significado muy particular. Dentro de los objetos que no pueden faltar dentro de una tradicional ofrenda destaca el pan de muerto.

Este tipo de pan de dulce se realizaba tan solo unos días antes y durante las celebraciones, pero ha ganado tanta popularidad que (en algunos lugares) se puede encontrar a finales del mes de septiembre, durante todo octubre y noviembre.

Al igual que la forma de llevar a cabo este ritual de celebración ha tenido modificaciones con el paso del tiempo, la elaboración de este dulce y delicioso manjar, no es la excepción.

Esta es la evolución que ha tenido el pan de muerto.

  1. Muchos remontan la aparición del pan de muertos a los sacrificios que realizaban los Aztecas. Cuando una doncella era ofrendada se creé se colocaba el corazón en una vasija llena de amaranto y con el amaranto revuelto con sangre se elaboraba un pan.
  2. En la época prehispánica se hacía la «papalotlaxcalli» o pan de mariposa que era exclusivo de esta ceremonia, era como una tortilla a la cual se le imprimía a la masa aún cruda un sello en forma de mariposa.
  3. Las ofrendas consistían en colocar panes con diversas formas de mariposas marcadas y eran elaborados a base de amaranto o pan de maíz seco y tostado. Esta variedad de pan recibía el nombre de yotlaxcalli.
  4. En la actualidad, el delicioso pan de muerto se elabora a base de harina, azúcar, mantequilla, azahar, ralladura de naranja y levadura.

¿Cuál es el significado del pan de muerto?

  1. Este tradicional alimento tiene un significado espiritual en donde cada componente tiene un significado especial. El pan de muerto se caracteriza por ser de forma redonda, este círculo representa el ciclo de vida y la muerte. En la parte superior se colocan trozos de masa para formar los huesitos y representan los huesos de los difuntos, además de colocarse en forma de cruz para representar los 4 puntos cardinales que se cree que es dónde habitan los dioses Quetzalcóatl, Tláloc, Xipe Tótec, Tezcatlipoca. En la parte central del pan se adiciona una pequeña bolita de masa que representa el cráneo del difunto.

Así que ahora ya sabes un poco más sobre la evolución que ha tenido este delicioso manjar que acompaña las mesas mexicanas junto a un chocolate caliente, así como su significado.

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