6 razones por las que deberías guardar tus alimentos en recipientes de vidrio

Elegir productos de calidad acorde a nuestra economía, es fundamental para llevar a cabo la realización de una buena despensa. Existen diferentes tipos de productos y se pueden clasificar en 2 principales grupos: los alimentos perecederos (normalmente se conservan en la nevera y se consumen a los pocos días de haberse adquirido) y los alimentos duraderos (pueden almacenarse en el congelador o alacena).

Normalmente el primer grupo de alimentos no suele generar un conflicto dentro del hogar, puesto que su consumo es a los días de haberse adquirido y rápidamente dejan de ocupar un espacio en la casar; todo lo contrario, a los productos duraderos que tienen que ser almancenados por un tiempo prolongado.

A la hora de almacenar los productos duraderos, estos, pueden ir a la nevera o alacena (dependiendo de su origen), sin embargo, en ambos casos es importante saber la forma correcta de acomodar la despensa y prolongar su tiempo de vida.

Sabemos que optimizar espacios resulta importante a la hora de organizar la despensa, optando por materiales pequeños y moldeables que, pueden ir desde recipientes de plástico hasta bolsas del mismo material (es importante que sean bolsas herméticas diseñadas para almacenar alimentos).

A pesar que, el utilizar este tipo de contenedores nos garantizar la optimización de espacios, lo cierto es que, puede disminuir el tiempo de vida útil de tus productos almacenados. Elegir los recipientes adecuados para guardar los alimentos es igual de importante que comprar productos de calidad.

Te invitamos a remplazar tus recipientes de plástico por refractarios elaborados con el material más recomendado que, sin duda alguna, es el vidrio.

Hoy en día, los refractarios de vidrio que se ofertan en el mercado, cuentan con una gran variedad de tamaños, formas y diseño, acoplándose a las necesidades y gustos de cada persona. Una de las principales características que debe de tener el recipiente de vidrio es contar con una tapa hermética, de esta manera se evitará el almacenamiento de humedad.

Los recipientes de vidrio son ideales por qué no almacenan ningún tipo de olor,  además de ser fáciles de lavar.

Este tipo de contenedores se pueden esterilizar (técnica para eliminar patógenos), garantizando la integridad de tus productos.

Otra de las ventajas de cambiar tus recipientes de plástico por unos de vidrio es que son 100% reciclables y el tiempo de vida estará determinado por el cuidado que les des, generando un ahorro inmediato en tu bolsillo y contribuyendo al cuidado del medio ambiente.

Los recipientes de vidrio resisten altas temperaturas y la prueba de ello son los refractarios que solemos introducir a los hornos convencionales para la elaboración de una rica lasaña o un pastel de calabaza.

Algunas veces cuando se almacenan los productos en recipientes de plástico, el sabor de los mismos se ve modificado, esto es algo que no pasa con los contenedores de vidrio, ya que están elaborados con materiales inocuos.

Por último, una de las ventajas de almacenar tus alimentos o productos en recipientes elaborados con este material es que, puedes visualizar fácilmente que contiene en su interior sin necesidad de destaparlos, disminuyendo la probabilidad de exponerlos a un medio físico lleno de patógenos.

El conjunto de estas características, vuelve al vidrio ideal para guardar tus alimentos y, sobre todo, garantizar el perfecto estado de los mismos. Utilizar este material, sin embargo, tiene algunas desventajas, entre ellas se encuentran los accidentes causados cuando se llega a romper algún contenedor y el incremento del peso en la nevera y/o alacena.

Por eso te sugerimos adecuar las cantidades adquiridas de acuerdo a las necesidades del hogar. De esta forma podrás almacenar los productos en recipientes pequeños y comer productos más frescos, al mismo tiempo que disminuyes la probabilidad que tus productos se descompongan, evitando el desperdicio de comida.

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