Fuego bacteriano: qué es y cómo salvar a tu planta de níspero

Controla el fuego bacteriano de los nísperos.

Los nísperos son deliciosos y perfectos para cosechar, una planta jugosa a la que se le puede sacar mucho provecho. Desafortunadamente este tipo de plantas son susceptibles a adquirir ciertas afecciones que la dañan por completo. Esta ocasión hablaremos del fuego bacteriano que afectan estas plantas y cómo lidiar con el fácilmente.

El níspero, de nombre científico Eriobotrya japónica, es un gran arbusto o árbol pequeño de hoja perenne, cultivado por su pequeño fruto comestible. Estos árboles tienden a tener plagas o algún tipo de daños. Comúnmente el fuego bacteriano es la afección más grave que la planta de níspero suele adquirir. Para controlar este problema es necesario identificarlo en primer lugar, lo cual es crucial para esta planta.

Los nísperos no solo son deliciosos, sino también atraen a varios animales silvestres que disfrutan alimentarse de ellos. Como lo son las ardillas, ciervos, pájaros, mapaches, perros y gofres. Si quieres evitar que alguno de estos animales consuma tu níspero puedes tratar el problema y mantenerlos alejados utilizando alguna red, colocando láminas de colores brillantes al ojo entre las ramas o bien atar algunas bolsas de plástico alrededor de estas frutas. Si, por el contrario, lo que afecta a tu planta de níspero es el fuego bacteriano, a continuación, te explico cómo lidiar con él.

Síntomas del fuego bacteriano

La grave enfermedad del fuego bacteriano que pueden adquirir los nísperos es causada por una bacteria llamada Erwinia amylovaora. Los indicios iniciales de esta afección normalmente se dan a inicios de primavera, cuando la zona supera temperaturas de más de 16° C, la cual prospera en un clima cálido y lluvioso, y se propaga fácilmente. No solamente afecta a la planta de nísperos, sino a algunas rosáceas. Identificar las razones por las que se propaga el fuego bacteriano es importante para impedir afecciones futuras. A continuación, vea algunos de los síntomas, según Independent Tree.

  • Chancros en la corteza de un árbol que parecen manchas descoloridas o húmedas, a menudo con áreas de albura muerta o podrida alrededor de sus bordes
  • heridas llorosas
  • Los extremos de los brotes, ramitas o ramas están caídos o muertos (a menudo se ven como el cayado de un pastor)
  • Hojas muertas de aspecto quemado
  • Flores y frutos marchitos que se vuelven marrones y se pudren
  • Espuelas de fructificación infectadas o muertas en las ramas

Tenga en cuenta que, si no desinfecta las plantas afectadas, podría expandirse y contaminar las demás. Esta afección se propaga a través la niebla del peral y del manzano; se expande con facilidad a los árboles aledaños, comúnmente por medio de la lluvia, hojas y ramas dañadas por insectos.

Cómo lidiar con el fuego bacteriano  

Es importante tomar en cuenta que no hay cura para el fuego bacteriano, pero sí se puede controlar. Después de asegurarse que la planta fue afectada por el fuego bacteriano, es necesario eliminar todas las zonas perjudicadas, de preferencia se debe de hacer en el invierno, cuando las temperaturas favorecen más. Para hacerlo las áreas deben de ser podadas a 30 cm bajo la zona afectada, si se utiliza nitrógeno como fertilizante es mejor no aplicar demasiado ya que podría estimular el crecimiento del fuego bacteriano.

Otra solución drástica que la mayoría de los jardineros evitan, pero algunas ocasiones es necesaria para no infectar las plantas aledañas, es podar por completo la planta. De esta manera se controlará la plaga. Es importante que las herramientas que fueron utilizadas sean desinfectadas, una manera de hacerlo es utilizando lejía y enjuagando con suficiente agua.

En resumen, lo que podemos hacer para control del fuego bacteriano es:

  • Eliminar las zonas afectadas
  • No fertilizar con demasiado hidrógeno
  • Podar si es necesario.
Comparte ciencia, comparte conocimiento.