¿Son los insectos el futuro de la alimentación? Los especialistas responden

¿Los insectos son comestibles?

Si la idea de consumir insectos como parte de la dieta diaria te causa una sensación desagradable, probablemente es porque en el país donde radicas no es común la alimentación a base de estos. La ingesta de estos animales es clasificada por algunos como nuevas fuentes alimenticias y actualmente existe un interés creciente por incorporar productos de insectos a la ingesta humana convencional. Pero ¿son los insectos comestibles?, esto es lo que dicen los especialistas.

Tal vez desconocías que existe un gran número de insectos comestibles que conllevan varios beneficios nutrimentales para la salud, y que probablemente consumirlos sea el futuro de la alimentación. Es importante tomar en cuenta que los insectos han sido parte de la alimentación humana durante muchos años, sobre todo en la sociedad occidental, donde es habitual conseguir este tipo de productos. Esto puede deberse a hábitos de consumo, situación sociocultural o religión.

El consumo de insectos comestibles es de interés actual como una alternativa de proteínas y nutrientes. Las estimaciones para 2050 indican el aumento constante de la población a 9.000 millones de personas y se prevé una escasez de recursos, nutrientes y energías renovables; lo que implica buscar alternativas viables para el abastecimiento alimenticio y el impacto ambiental que se genere.

En los últimos años el estudio y consumo de insectos ha incrementado considerablemente. Actualmente se sabe que los insectos comestibles tienen un gran contenido nutrimental, como proteínas, vitaminas y aminoácidos de alta calidad para el consumo humano. Y son un candidato potencial para ser considerados como una fuente importante de la nutrición humana, tiene un alto contenido de grasas, proteínas y micronutrientes. Su composición nutrimental es similar a los alimentos de origen animal tradicionales. El estudio sobre el contenido nutrimental de los insectos menciona que el uso de insectos puede potencialmente resolver problemas relacionados con la cadena de suministro de alimentos convencional, incluidos los déficits globales de agua, tierra y energía.

Por lo que se refiere al impacto al ambiente que tiene la producción a gran escala de alimentos a base de insectos, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) describe como los insectos son una fuente potencial para la producción convencional de proteína, ya sea para consumo humano directo, o indirecto en alimentos recompuestos (con proteína extraída de insectos); y como fuente de proteína en mezclas de materias primas.

«Emiten menos gases de efecto invernadero y amoníaco que la ganadería convencional. Los insectos se pueden cultivar en desechos orgánicos. Los insectos tienen una alta tasa de conversión de alimentos, por ejemplo, los grillos necesitan seis veces menos alimento que el ganado, cuatro veces menos que las ovejas y dos veces menos que los cerdos y los pollos de engorde para producir la misma cantidad de proteína».

Aún se siguen evaluando los peligros para la inocuidad de los alimentos de este tipo para poder establecer estándares muy bien definidos a esta esfera alimenticia. Según indica la FAO Los insectos recolectados de la naturaleza y consumidos crudos pueden conllevar mayores riesgos para la inocuidad de los alimentos que aquellos que se crían y procesan en condiciones higiénicas controladas.

Se puede concluir que, las instituciones y especialistas dicen que el uso de insectos como alimento es una alternativa sostenible como fuente proteínas, por lo que es importante que estén disponibles para la producción más generalizada. Si bien, esto podría ser una posibilidad viable, todavía será necesario consideraciones cuidadosas para abrir camino a los mercados para productos de insectos.

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