Cómo limpiar artículos de oro y plata: 2 trucos infalibles para que brillen de nuevo

Los metales preciosos siempre han sido importantes dentro de las civilizaciones, incluso llegaron a tener importancia cultural, en algunas partes del mundo.

Rápidamente se les otorgó un valor adquisitivo que, con el paso del tiempo ha incrementado, volviendo a estos objetos posesiones que, no solo tienen un alto valor sentimental, sino, monetario también.

Entre estos metales destacan el oro (Au) y la plata (Ag), ambos forman parte de los elementos químicos de la tabla periódica y como buenos metales, son excelentes conductores de energía (calor y electricidad).

En el caso del oro, es un material denso y moldeable de color amarillo, tiene una alta resistencia a la corrosión (no reacciona con productos químicos), característica que lo hace un elemento perfecto en la industria electrónica, fabricación de monedas y su principal uso, en la joyería.

Algunos productos que pueden dañar el oro, haciendo que baje el valor del mismo son, el cloro y agua con altas concentraciones de ácido nítrico.

La plata es un elemento de color blanco con una mayor dureza que el oro, pero, comparte características similares en cuanto a sus propiedades. Es el metal estrella en términos de conductividad, considerado un mineral que no es tan abundante en la naturaleza.

Durante el paso de los años, los alquimistas relacionaban a los metales preciosos con propiedades curativas, en especial al oro; creyendo que era una fuente de juventud.

Sin embargo, la industria que tuvo mayor auge en la utilización de estos productos, fue la joyería. El uso de estos metales para adornar todo tipo de objetos se remonta a una práctica milenaria.

Las personas que se dedican a trabajar con metales preciosos, con el fin de crear piezas únicas con su peculiar toque artístico, son conocidos como orfebres.

Grandes mineras se dedican a la extracción de metales preciosos en diferentes partes del mundo, ya que no en todos los lugares se encuentran dichos elementos, lo que hace que su poder adquisitivo aumente más.

A pesar de esto y dependiendo de la calidad y pureza del elemento, existen un sinfín de objetos que están al alcance de las personas o que han pasado como reliquias en algunas familias, de generación en generación.

Durante algunas festividades se acostumbra a regalar joyas elaboradas con estos materiales, sin mencionar que, las piezas suelen venir acompañadas de un dedicado y arduo trabajo artesanal, haciendo que luzcan preciosas. Por lo que es importante conocer los cuidados que tienes que tener en torno a estos hermosos objetos.

Las personas que tienen joyas en su familia podrían estar haciendo un proceso erróneo a la hora de limpiar estas piezas.

Es normal que con el paso del tiempo las joyas ya no lucen tan brillantes como en un inicio, indicando que es momento de limpiarlas y para esto te dejamos las siguientes sugerencias para evitar que tus alhajas pierdan valor.

  • Una de las maneras más efectivas es poner jabón en un recipiente y diluir con agua tibia, acto seguido sumergir tus pertenencias y dejar reposar de 5 a 10 minutos. Pasado el tiempo se enjuaga con agua a la misma temperatura y se deja secar sobre una franela, que ayudará absorbiendo el exceso de humedad.
  • Otra forma de limpieza es, verter en un recipiente la suficiente agua para cubrir tus joyas y agregar una cucharada de bicarbonato de sodio, procura incorporar perfectamente. Una vez que se tenga lista la mezcla incorpora los objetos deseados y deja reposar de 5 a 10 min, enjuaga con abundante agua tibia.

En el caso que exista una mayor concentración de suciedad, se recomienda frotar suavemente con ayuda de un cepillo dental de cerdas suaves.

Alarga la vida de tus joyas al mismo tiempo que haces que luzcan como nuevas.

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