La NASA resuelve el misterio de las extrañas señales que la Voyager 1 enviaba desde el espacio interestelar

La Voyager 1, que se muestra en esta ilustración, ha estado explorando nuestro sistema solar desde 1977 y ahora sabemos que sigue funcionando. (Crédito: NASA).

La Voyager 1 está de vuelta y seguirá enviando datos desde más allá del sistema solar.

En mayo de 2022 los científicos que trabajan con la Voyager 1 anunciaron estar tratando de resolver un misterio, la nave estaba enviando datos extraños que desconcierta al equipo. Después de meses recibiendo datos basura de telemetría, la NASA finalmente ha resuelto el misterio y su nave espacial está de vuelta.

Las lecturas del sistema de control y articulación de la actitud de la sonda (AACS) no reflejan lo que realmente está sucediendo a bordo. Dicho de otra forma, un sistema crítico a bordo de la sonda estaba enviando datos confusos sobre su estado. Ahora los ingenieros han solucionado el problema, aunque aún falta descubrir la causa principal.

De acuerdo con la NASA, a principios de este año, el sistema de control y articulación de la actitud de la sonda (AACS), que mantiene la antena de la Voyager 1 apuntando a la Tierra, comenzó a enviar información confusa sobre su salud y actividades a los controladores de la misión, a pesar de funcionar normalmente. El resto de la sonda también parecía estar en buen estado y los datos se transmitían sin problema, de tal modo que la situación se volvió ciertamente confusa y misteriosa.

Una solución sorprendente

Después de un par de meses de minucioso análisis, el equipo logró localizar la fuente de la información confusa. Resulta que el AACS había empezado a enviar los datos de telemetría a través de una computadora de a bordo que se sabe que dejó de funcionar hace años, y pues este ordenador habría sido la responsable de corromper la información.

Cuando sospecharon que éste era el problema, optaron por probar una solución de bajo riesgo: ordenar al AACS que volviera a enviar los datos al ordenador correcto, dijo en un comunicado Suzanne Dodd, directora del proyecto Voyager.

Si bien, los datos ahora deberían circular con total normalidad, la cuestión aún se mantiene debido a que los ingenieros no saben por qué el AACS empezó a enviar los datos de telemetría al ordenador incorrecto, aunque se sospecha que recibiera una orden defectuosa generada por otro ordenador de a bordo. La NASA explica que, si ese es el caso, indicaría que hay un problema en alguna otra parte de la nave.

La Voyager 1 se encuentra actualmente a 23.300 millones de kilómetros de nuestro planeta, y la luz tarda 20 horas y 33 minutos en recorrer esa enorme distancia. Por lo tanto, averiguar lo que está sucediendo requiere de varios días o meses, ya que solo para enviar un mensaje y obtener respuesta se debe esperar aproximadamente dos días.

Por ahora el equipo continúa buscando el problema subyacente, pero no creen que sea una amenaza para la salud a largo plazo de la Voyager 1. Las Voyager 1 y 2 llevan 45 años explorando nuestro sistema solar. Ambas sondas se encuentran ahora en el espacio interestelar, la región fuera de la heliopausa, o la burbuja de partículas energéticas y campos magnéticos del Sol. Es muy buena noticia saber que gozan de buena salud.

«Estamos contentos de haber recuperado la telemetría», dijo Dodd. «Haremos una lectura completa de la memoria del AACS y miraremos todo lo que ha estado haciendo. Eso nos ayudará a intentar diagnosticar el problema que causó la telemetría en primer lugar. Así que somos cautelosamente optimistas, pero todavía tenemos que investigar más».

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