Detección del primer agujero negro vagabundo en nuestra galaxia

Los astrónomos estiman que unos 100 millones de agujeros negros vagan en nuestra galaxia, la Vía Láctea, pero ningún instrumento había aportado pruebas directas de la existencia de uno. Eso acaba de cambiar, el legendario telescopio espacial Hubble ha identificado de manera concluyente a un agujero negro aislado.

Muchas de las estrellas que mueren acaban convirtiéndose en un objeto fantasmal extremadamente denso conocido como agujero negro. Solo la Vía Láctea tiene alrededor de 200 mil millones de estrellas, las cuáles continuamente se van renovando, las que son al menos 20 veces más masivas que nuestro Sol dejan un agujero negro deambulante. Los científicos calculan que puede haber entre 100 y 200 millones de agujeros negros vagan en nuestra galaxia, pero nunca habían identificado de forma concluyente un agujero negro aislado.

Todos los cálculos y masas de los agujeros negros se habían deducido gracias a la gravedad, a partir de su interacción con el material que podemos ver. La NASA explica que los telescopios no pueden fotografiar un agujero negro desviado porque no emite luz. Sin embargo, un agujero negro deforma el espacio, lo que desvía y amplifica la luz estelar de cualquier cosa que se alinee momentáneamente detrás de él (eventos de microlente).

Durante años los telescopios terrestres, que monitorizan el brillo de millones de estrellas en los ricos campos estelares hacia el bulbo central de nuestra Vía Láctea, buscan un repentino brillo revelador de una de ellas cuando un objeto masivo pasa entre nosotros y la estrella. Y Hubble desde la órbita se centró en uno muy especial.

Se utilizó el Hubble para medir la cantidad de desviación de la imagen de la estrella de fondo por el agujero negro. Hubble es capaz de alcanzar la extraordinaria precisión necesaria para este tipo de mediciones. La imagen de la estrella se desvió de su posición normal en aproximadamente un milisegundo. Esto equivale a medir desde la Tierra la altura de un ser humano adulto tumbado en la superficie de la Luna.

Tras seis años de meticulosas observaciones, el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA ha proporcionado, por primera vez, evidencia directa de un agujero negro solitario que se desplaza a través del espacio interestelar.

Esta técnica de microlente también permitió información sobre la masa, la distancia y la velocidad del agujero negro. De acuerdo con la cantidad de desviación por la intensa deformación del espacio del agujero negro se estima que pesa siete masas solares. El agujero negro aislado se desplaza libremente por la galaxia a 160.000 kilómetros por hora. A esa velocidad podrías viajar desde la Tierra hasta la Luna en menos de tres horas.

Se encuentra a unos 5.000 años luz de distancia, unas 5 veces más cerca de lo que está el agujero negro supermasivo de la Vía Láctea. Su descubrimiento permite a los astrónomos estimar que el agujero negro de masa estelar aislado más cercano a la Tierra podría estar a la escalofriante distancia de 80 años luz, eso es muy cerca en términos astronómicos.

Por otro lado, un equipo de investigadores sugiere que el objeto compacto puede ser en realidad una estrella de neutrones, ya que estima su masa entre 1,6 y 4,4 veces la del Sol, por lo que todavía no es posible emocionarse mucho. De todos modos, sería el primer remanente interestelar oscuro que se detecta.

El estudio se encuentra en arXiv y se publicará en la revista The Astrophysical Journal.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.