¿Qué personas no deben consumir café?

El consumo de café no se recomienda para este grupo de personas. El café es una de las bebidas más preferidas a nivel mundial, y la favorita para muchas personas. Pese a esto, debemos tener en cuenta ciertas consideraciones a la hora de su consumo, ya que no es un alimento adecuado para todos y, en alguno de los casos, puede ser perjudicial.

Para empezar, debemos de tomar en cuenta que el consumo de café, como la mayoría de los alimentos, debe ser moderado, ya que en dichas cantidades se ha comprobado que esta bebida NO es dañina para la salud, al contrario, tiene distintos beneficios y, por lo tanto, puede formar parte de lo que se denomina una “dieta saludable”.

¿Cuántas tazas de café se consideran como consumo moderado?

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) nos indica que «para los adultos sanos, 400 miligramos de cafeína al día —que son de cuatro a cinco tazas de café— como una cantidad que en general no se relaciona con efectos negativos peligrosos». La Universidad de Harvard respalda este dato, nos menciona que el consumo moderado de café se considera desde una hasta cinco tazas al día.

Tome en cuenta que esto se indica para los adultos sanos, ya que se distingue que hay algunos grupos de personas con ciertas condiciones en las cuales no se recomienda el consumo de café, ya que puede existir una variación a la sensibilidad de los efectos de la cafeína y podría ser perjudicial para ellos. A continuación te describimos para quiénes no es adecuado su consumo.

¿Qué personas no deben consumir café?

  • Niños y adolescentes. La FDA explica que, según las indicaciones de la Academia Americana de Pediatría, no se aconseja el consumo de cafeína u otros estimulantes por parte de los niños y adolescentes. No hay ningún nivel de consumo adecuado establecido para este grupo de individuos que se encuentra en pleno desarrollo, y se reconocen que tienen una sensibilidad mayor a los efectos de la cafeína que podrían ser dañinos para su salud.
  • Durante el embarazo. La Universidad de Harvard nos indica que se considera que la cafeína podría ser dañina. Algunos estudios poblacionales sobre la exposición prenatal a la cafeína han informado resultados negativos del embarazo, incluidos el aborto espontáneo, la muerte fetal, el bajo peso al nacer y/o la edad gestacional pequeña, el parto prematuro, el exceso de peso en la infancia y deterioro del desarrollo cognitivo en los niños. Es claro que estos efectos dependen de la cantidad y etapa gestacional del consumo, pero como no se reconocen estas consideraciones, no se recomienda beber café durante esta etapa.
  • Pacientes con trastorno de ansiedad o pánico. Como se ha descrito anteriormente, una persona sensible podría experimentar efectos adversos con una dosis moderada o baja de cafeína. En este sentido, la evidencia científica nos indica que ciertos pacientes psiquiátricos parecen constituir uno de esos grupos. En el caso de estos trastornos se indica que la cafeína es capaz de desencadenar ansiedad y ataques de pánico, y, por lo tanto, exacerbar los síntomas y empeorar la recuperación.
  • Personas con colón irritable. El consumo de café en estos pacientes se ha asociado con el empeoramiento de los síntomas, por lo cual, es muy importante observar si su consumo causa este efecto y, de ser así, evitarlo.
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