Estimula tu sistema inmunológico con estas 4 vitaminas comunes

El sistema inmunológico es el encargado de defender al organismo frente a la invasión de sustancias extrañas y peligrosas, tales como microorganismos (bacterias, virus, hongos), parásitos o células cancerosas. Es nuestro protector, y fortalecerlo es la mejor manera de cuidar nuestra propia salud.

Como bien sabemos, mantener buenos hábitos de alimentación que nos proporcionen todos los nutrientes (proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas y minerales) en cantidades adecuadas es necesario para mantener una salud prospera en general y esto también aplica para el sistema inmunológico.

En este sentido, nos indica la Universidad de Harvard que «los guerreros sanos del sistema inmunitario necesitan una buena nutrición regular. Los científicos han reconocido durante mucho tiempo que las personas que viven en la pobreza y están desnutridas son más vulnerables a las enfermedades infecciosas».

Además, describe que existe evidencia científica de que varias deficiencias de micronutrientes (vitaminas y minerales) alteran la respuestas inmunitarias. Por lo tanto, es esencial asegurarnos de aportar a nuestro sistema inmunológico los nutrientes necesarios para cumplir sus funciones de protección y a continuación te mencionamos cuáles son las principales vitaminas que debes tomar en cuenta.

Es importante indicar que el mejor aporte de estas las obtendremos al consumir ciertos alimentos que contienen estos componentes de manera natural, por lo cual, lo más recomendable es investigar cuáles son y aumentar su consumo. Aunque también se puede prever el uso de suplementos, sobre todo bajo la supervisión de un especialista en la salud.

De esta manera, para implementar estrategias centradas en la ingesta de alimentos variados y ricos en nutrientes, alimentos enriquecidos y/o suplementos vitamínicos que contribuyan a estimular el sistema inmunológico, debe tener en cuentas la siguientes vitaminas:

  • Vitamina C

La vitamina C es un micronutriente esencial para el ser humano, lo que quiere decir que necesitamos adquirirla a través de los alimentos, ya que nuestro organismo no es capaz de sintetizarla.

Cumple diversas funciones dentro de nuestro cuerpo, es un potente antioxidante, y se ha demostrado que contribuye a la defensa inmunitaria al apoyar diversas funciones de las células del sistema inmunitario, ayudando así a la destrucción microbiana.  De esta manera, se indica que la suplementación con vitamina C parece poder prevenir y tratar infecciones respiratorias y sistémicas, requiriendo de ingestas dietéticas adecuadas de este micronutriente.

  • Vitamina B6

Es un micronutriente reconocido por intervenir en numerosos procesos metabólicos del organismo, así como contribuir en las respuestas del sistema inmunológico ante agentes extraños. La investigación ha demostrado que los individuos con deficiencia de vitamina B6, tienen una respuesta inmunitaria deficiente al disminuir la producción de anticuerpos, que son proteínas que produce su sistema inmunitario para ayudar a combatir infecciones. Por tanto, una ingesta adecuada de esta vitamina puede fortalecer el sistema inmunológico.

  • Vitamina E

Esta es reconocida como uno de los nutrientes más eficaces para modular la función inmunitaria, se ha demostrado que las deficiencias de esta vitamina afectan las funciones normales del sistema inmunitario. De esta manera, se indica que la vitamina E modula de manera directa las funciones de las células T, cuyo principal propósito es identificar y matar a patógenos invasores o células infectadas, por lo tanto, se indica que la suplementación con este nutriente puede mejorar la función del sistema inmunológico y reducir el riesgo de infección.

  • Vitamina D

Hoy en día se reconoce como precursora de hormona D y, aunque se distingue por ejercer funciones muy importantes sobre nuestra salud ósea, cumple un papel vital en muchos otros mecanismos de nuestro organismo. De esta manera, se ha demostrado que es capaz de modular la respuesta inmunológica, además, un estudio nos indica que su deficiencia se ha asociado con un aumento en la autoinmunidad y mayor susceptibilidad a infecciones, por lo tanto, un buen aporte podría traernos beneficios importantes para nuestro sistema inmunológico.

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