Tejido testicular congelado por 20 años aún puede producir espermatozoides y ofrece una esperanza para los niños con cáncer

Un nuevo estudio publicado en PLOS BIOLOGY reveló que el tejido testicular congelado durante más de 20 años tiene la capacidad de producir espermas al ser reimplantado en un organismo receptor y se está considerando como un potencial tratamiento ante la infertilidad inducida por efectos secundarios de la terapia contra el cáncer en niños varones preadolescentes.

El reporte fue realizado por investigadores de la Universidad de Pensilvania debido al panorama negativo al que se enfrentan los niños con cáncer en su capacidad reproductiva tras la terapia anticancerígena. De esta manera, se indica que los avances en los tratamientos contra el cáncer en niños han traído una aumento notable en la supervivencia de los pacientes, estimado del 58% al 83%, sin embargo, como sabemos, estás intervenciones suelen ser peligrosas para el propio organismo y, en este caso, se tiene bien documentado que el tratamiento resulta tóxico para las células de los testículos y produce infertilidad o subfertilidad.

Ante esto, describen los autores del reporte que resulta urgente desarrollar métodos capaces de subsanar este efecto negativo, en este sentido, aún hay datos e investigación limitada acerca del procedimiento de extraer y preservar, mediante congelamiento, una biopsia de tejido testicular para reimplantarse en el paciente una vez que el cáncer esté en remisión, sobre todo en el sentido de que no hay información concluyente que nos indique si la criopreservación altera las células germinales de los testículos (células madre espermatogénicas) que se diferencian en espermatozoides.

De esta manera, el estudio aquí descrito se enfocó en abordar la efectividad de este método al determinar la capacidad real de las células germinales resguardadas en congelamiento de diferenciarse en espermatozoides. Para ello, utilizaron células madre espermatogénicas (SSC) de rata que fueron congeladas durante más de 20 años, las cuales se trasplantaron en ratones receptores y se observó que, al realizarlo, las SSC fueron capaces de producir la diferenciación de las células para recuperar la fertilidad, aunque de una manera no tan eficiente como lo observado en células recién aisladas o con un tiempo de congelación menor.

Estos resultados sugieren que se puede tener éxito mediante la reimplantación de SSC congeladas en los pacientes que desarrollen infertilidad tras la terapia contra el cáncer, sin embargo, tal parece que la efectividad del proceso tiende a disminuir con el tiempo, por lo cual, se podría prever realizar la reinstauración celular en un periodo no tan prolongado.

“Nuestro estudio mostró que las células madre de espermatogonias de rata pueden congelarse con éxito durante más de 20 años, trasplantarse a un animal receptor infértil y regenerar la capacidad de producir espermas, aunque a un ritmo reducido”, dijo Eoin Whelan, autor principal, en un comunicado a Scimex.

Por ahora, resta realizar un mayor número de estudios en esta línea de investigación para determinar, por ejemplo, si estos resultados son igual de reproducibles en humanos, instaurar un tiempo óptimo en el cual se deba realizar el procedimiento para que tenga una efectividad valiosa o determinar cuales son los factores de la criopreservación que limitan este método para intentarlo corregirlos. Así que, aún queda camino por delante, aunque esta investigación inspira confianza, basada en sus hallazgos, de que tal efecto secundario pueda en el futuro remediarse con éxito.

El reporte completo y detallada puedes consultarlo en: PLOS BIOLOGY

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