¿Los fármacos antidepresivos en verdad mejoran la calidad de vida de las personas? Un estudio nos habla de esto

La depresión es un problema de salud a nivel mundial, está considerado como una de las principales causas de discapacidad y se estima que aproximadamente 280 millones de personas padecen de esta enfermedad.

Actualmente se aceptan dos tipos de terapia según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA), la psicoterapia o farmacoterapia con antidepresivos de segunda generación para pacientes adultos como terapia inicial; cuando los pacientes tienen una respuesta pobre o nula de esta primera terapia, se indica tomar solo terapia cognitiva o cambiar el medicamento administrado.

Aunado a esto, se ha observado que una atención médica que incluya ambas terapias es más efectiva, por otra parte, existe un cuadro de evidencia que pone en controversia el efecto real que generan los antidepresivos en los pacientes debido a que algunos estudios han demostrado que no se observó una diferencia significativa estadística ni clínica entre dos grupos con depresión en el cual uno fue tratado con placebo y el otro con diferentes antidepresivos, asimismo, se ha determinado que la eficacia de los antidepresivos no supera la de la psicoterapia.

Ante esto, un grupo de investigadores se propuso realizar un estudio a gran escala que revelara cuál era el efecto real de los antidepresivos en las personas que padecían depresión para reconocer si estos lograban mejorar la calidad de vida de los pacientes, el estudio se publicó recientemente en PLOS one.

Para cumplir con su cometido utilizaron los informes de la base de datos de encuestas realizadas a nivel nacional en Estados Unidos documentadas por la Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud. Se analizaron los archivos del 2005 al 2016 y se seleccionaron los datos de todas aquellas personas que tuvieran un diagnóstico de depresión durante ese tiempo con un seguimiento completo de 2 años. Los informes de cada paciente incluían encuestas que evaluaban el impacto de la salud de los individuos, que funge como una medida de la calidad de vida tanto en el aspecto físico como mental.

Los resultados arrojados tras el “megaanálisis” determinaron cuestiones muy interesantes, primero, se describió que 17,5 millones de adultos fueron diagnosticados con depresión cada año durante el lapso seleccionado, además de ello se encontró que la mayoría de las personas afectadas fueron mujeres, estimando un 67.9% para este grupo de la población, que es un dato que persiste en la depresión. De éstas, el 60.5% recibió tratamiento farmacológico mientras que, del total de los hombres con depresión, solo el 51.5% fueron atendidos con farmacoterapia.

La comparación de las encuestas de calidad de vida de los pacientes que tuvieron tratamiento farmacológico de uso prolongado de distinto tipo contra los pacientes que no reportan atención mediante farmacoterapia indicó que la mejora solo se observó durante un plazo corto de entre los primeros dos o tres meses y, dado que el estudio tuvo un seguimiento de al menos un año para cada paciente, se determinó que el efecto en la calidad de vida, tanto en los aspectos físicos como mentales, no se mantiene a largo plazo.

De esta manera, aunque hay múltiples estudios que demuestran la eficacia de los fármacos antidepresivos de mayor uso en la clínica y ésta es una de las opciones más preferidas para tratar la depresión, su efecto a corto plazo encontrado en este estudio nos indica la importancia de evaluar la persistencia de la mejora a largo plazo que evite las recaídas en estos pacientes y permita mejorar su calidad de vida de manera más constante y duradera.

El reporte completo se encuentra en: PLOS one.

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