El secreto de los antiguos egipcios para construir pirámides con tan perfecta alineación

Imagen de las tres grandes pirámides de la dinastía IV que se alzan en la llanura de Giza, en Egipto. (Foto: iStock/National Geographic).

Muchas de las obras que construyeron en el pasado ahora se reconocen como maravillas de la ingeniería, aunque el título de «ingeniero» no existía. Las pirámides de Egipto, por ejemplo, una joya arqueológica que ha sido estudiada por siglos. Particularmente si hablamos de la Gran Pirámide de Giza, donde cada pedazo parece esconder algo de misterio, pero lo que más ha desconcertado a los científicos es su casi perfecta alineación.

Science Alert dice que averiguar cómo los antiguos egipcios lograron una tan perfecta alineación es de las cuestiones más confusas. En general los lados cuadrados de la Gran Pirámide de Giza -también conocida como la Gran Pirámide de Khufu-, de 138,8 metros, son bastante rectos y están alineados casi perfectamente a lo largo de los puntos cardinales, de norte a sur y de este a oeste.

Un arqueólogo realizó en el 2017 un experimento relativamente simple para intentar explicar el secreto cómo pudieron haber alienado las construcciones casi perfectas a lo largo de los puntos cardinales, (norte-sur, este, oeste), considerando que no contaban con la tecnología actual. En su estudio propone que pueden haberse guiado el equinoccio de otoño, en su experimento solo usó una barra vertical para rastrear el movimiento del Sol.

«Los constructores de la Gran Pirámide de Khufu alinearon el gran monumento con los puntos cardinales con una precisión de más de cuatro minutos de arco, o una decimoquinta parte de un grado. La vecina de la Gran Pirámide, la Pirámide de Khafre, está alineada con un error de aproximadamente 6 minutos, una décima parte de un grado. Los constructores de la Pirámide Roja de Snefru, en Dahshur, lograron una precisión de 8,7 minutos», explicó el arqueólogo e ingeniero Glen Dash, autor del artículo.

«Las tres pirámides presentan la misma forma de error; están giradas ligeramente en sentido contrario a las agujas del reloj desde los puntos cardinales».

Los equinoccios ocurren dos veces al año, en que el plano del ecuador de la Tierra pasa por el centro del disco y son momentos en los que el día y la noche tienen prácticamente la misma duración.

A partir de esto Dash plantea una idea simple, algo que pudo haber sido ignorado anteriormente por los investigadores. Se conoce como el método del gnomon solar equinoccial, una variante del método método del gnomon.

Realizó el experimento un 22 de septiembre de 2016 (día del equinoccio), usando una varilla para proyectar la sombra e ir marcando la línea. Fue marcando los puntos en intervalos regulares, al final del día hizo un círculo con una cuerda desde la varilla y trazó una línea casi perfecta interceptando los puntos. Tal como se ve en la siguiente animación.

(Ilustración: JAEA).

«En el equinoccio, el topógrafo encontrará que la punta de la sombra corre en línea recta y casi perfectamente de este a oeste», escribió Dash.

Curiosamente, cuando se emplea este método presenta un grado de error similar a la alineación de las grandes pirámides mencionadas al principio, ligeramente torcidas en sentido contrario a las agujas del reloj.

Si bien este es un método que pudo haber sido de utilidad para los antiguos egipcios, no hay evidencia de que haya sucedido realmente. Lamentablemente dejaron muy pocas pistas. «No se han encontrado documentos de ingeniería ni planos arquitectónicos que den explicaciones técnicas que demuestren cómo los antiguos egipcios alineaban cualquiera de sus templos o pirámides».

La investigación se detalla en un artículo publicado en The Journal of Ancient Egyptian Architecture.

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