La NASA está abriendo un tubo de gas y suelo lunar sellado al vacío durante 50 años

La NASA está abriendo una muestra lunar sellada al vacío durante 50 años. (Crédito: NASA/James Blair/Robert Markowitz).

La llega del hombre a la Luna fue uno de los logros más importantes en toda la historia de la exploración espacial. Desde entonces los científicos han estado estudiando las muestras que fueron devueltas a la Tierra con las misiones Apolo, aunque algunas de ellas fueron almacenadas de forma particular y se han guardado sin abrir con la finalidad de aprovechar la tecnología actual.

Ahora, la NASA está abriendo una de las dos únicas muestras que fueron selladas al vacío en la Luna hace 50 años. Cuando los astronautas del Apolo devolvieron estas muestras la agencia tuvo la previsión de mantenerlas sin abrir. «La gente dice que las cosas buenas les llegan a los que esperan», se lee en un comunicado. También menciona que esto nos permitirá aprender más sobre la Luna y, por tanto, aporta a la preparación del regreso de humanos a su superficie.

«La agencia sabía que la ciencia y la tecnología evolucionarían y permitirían a los científicos estudiar el material de nuevas maneras para abordar nuevas preguntas en el futuro», dijo Lori Glaze, directora de la División de Ciencias Planetarias en la sede de la NASA. «La iniciativa ANGSA fue diseñada para examinar estas muestras especialmente almacenadas y selladas».

La muestra apodada 73001, fue recolectada por los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt en diciembre de 1972, durante la misión Apolo 17 (la última del programa), almacenada y sellada en un tubo de 35 cm de largo y 4 cm de ancho. La muestra en cuestión está siendo abierta en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston por la División de Ciencia de Investigación y Exploración de Astromateriales (ARES), que salvaguarda, estudia y comparte la colección de muestras extraterrestres de la NASA.

De acuerdo con el comunicado de la NASA, este trabajo está siendo dirigido por el Programa de Análisis de Muestras de la Próxima Generación de Apolo (ANGSA), un equipo científico que pretende aprender más sobre la muestra y la superficie lunar antes de las próximas misiones Artemis al Polo Sur de la Luna.

«Comprender la historia geológica y la evolución de las muestras lunares en los lugares de aterrizaje del Apolo nos ayudará a prepararnos para los tipos de muestras que pueden encontrarse durante Artemis», dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington. «Artemis pretende traer muestras frías y selladas de cerca del Polo Sur lunar. Se trata de una emocionante oportunidad de aprendizaje para comprender las herramientas necesarias para recoger y transportar estas muestras, para analizarlas y para almacenarlas en la Tierra para las futuras generaciones de científicos».

El proceso dura varios meses y se dio comienzo el 11 de febrero, cuando el equipo empezó abriendo primero el tubo protector exterior y capturando cualquier gas que hubiera en su interior. Para buena noticia no se encontraron gases en el contenedor exterior, lo que indica que el sello del tubo interior de la muestra debió permanecer intacta.

Para el 23 de febrero, los científicos comenzaron el siguiente paso: un proceso de varias semanas para perforar el contenedor interior y recoger poco a poco los gases lunares que, con suerte, siguen dentro. Una vez que finalice el proceso de extracción de gas, el equipo de la División de Investigación y Ciencia de Exploración de Astromateriales (ARES) se preparará para retirar con cuidado la tierra y las rocas de su contenedor, probablemente a finales de esta primavera.

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