Científicos logran detectar señales del sonido de fondo del Universo

En el año 2015 un grupo de científicos detectó ondas gravitacionales que fueron resultado de una colisión de dos agujeros negros, desde aquel entonces se supuso que estas ondas se podían encontrar en todo el Universo, resultado de eventos masivos, como la fusión de agujeros negros o estrellas de neutrones, lo que da lugar a la emisión de este tipo de ondas a través del espacio.

Se sabe que la combinación de estas ondas podría traducirse en un débil zumbido que recorriera todo el Universo. Dicho zumbido, difícil de detectar, ha sido un reto para el equipo de trabajo de la colaboración internacional NanoGRAV, quienes se empeñaron en identificarlo desde hace un año.

Sin embargo, actualmente el consorcio International Pulsar Timing Array (IPTA), sugiere nueva evidencia de que este zumbido ha sido detectado.

“¡Esta es una señal muy emocionante!” mencionó el astrofísico Siyuan Chen del Observatorio de París y CNRS en Francia. Agregó que los datos actuales, aunque no son definitivos, sugieren que estamos comenzando a detectar ondas gravitacionales de fondo.

Las señales son provenientes de un tipo de estrella, conocido como púlsar, estas asemejan una estrella de neutrones que se encuentra girando a una velocidad exorbitante, mientras emite ondas de radio desde sus polos y hacia todas direcciones.

Resulta que estas estrellas muestran dichos destellos con una sincronización bastante precisa, lo que nos ayuda demasiado, ya que cualquier variación en sus destellos sugeriría alteraciones en el medio interestelar, lugar donde se piensa que las ondas gravitacionales estarían interfiriendo con dicha frecuencia.

Esto se explica, ya que las ondas gravitacionales deforman el espacio-tiempo, tirando de él y luego contrayéndolo, esto hace que el espacio, literalmente, incremente o disminuya provocando cambios levemente perceptibles en la frecuencia con que los destellos de los púlsares son recibidos en la Tierra.

Posiblemente si sólo nos confiaramos de los datos registrados en un púlsar y midieramos su frecuencia no obtendríamos gran cosa, sin embargo al utilizar un conjunto de ellos es más probable que formemos lo que se conoce como matriz de temporización de púlsares, que arrojaría información más confiable al respecto.

El registro de púlsares de 65 milisegundos es concordante con lo que se espera de las ondas gravitacionales, lo cual, aunque no es evidencia irrefutable, cada vez se encuentra más cerca de serlo.

«El primer indicio de un fondo de ondas gravitacionales sería una señal como la que se ve en la Publicación  2 de datos de la matriz de sincronización internacional de púlsares. Luego, con más datos, la señal se volverá más significativa y mostrará correlaciones espaciales, momento en el cual sabremos que es un fondo de ondas gravitacionales. Estamos ansiosos por contribuir con varios años de nuevos datos al IPTA para el primera vez, para ayudar a lograr una detección de fondo de ondas gravitacionales» menciona el astrofísico Bhal Chandra Joshi del Centro Nacional de Radioastrofísica de la India.

Aunque no se descarta que las variaciones sean originadas por un mal modelado en los análisis que se realizan, se espera que pronto se confirme la presencia de ondas gravitacionales, gracias a este modelo.

La información fue publicada en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.