Los perros realmente pueden sufrir cuando uno de sus compañeros muere, según estudio

Los perros pueden experimentar una forma de duelo cuando uno de sus compañeros muere. (Imagen: Pinterest).

Seguramente muchos de los dueños de mascotas lo sospecharon, y es que la muerte de una puede ser desgarradora, pero un nuevo estudio sugiere que también los mismos perros domésticos experimentan una forma de duelo cuando uno de sus compañeros del hogar deja de existir.

Las reacciones de comportamiento hacia un congénere muerto se han observado raramente en los cánidos salvajes y no hay pruebas científicas documentadas de duelo en los perros de compañía. Ahora, los autores de un estudio dicen haber encontrado que un perro puede mostrar patrones conductuales y emocionales relacionados con el duelo cuando muere un congénere cercano, con aspectos de este último posiblemente relacionados con el estado emocional del propietario.

«Los perros son animales muy emocionales que desarrollan vínculos muy estrechos con los miembros del grupo familiar. Esto significa que pueden estar muy angustiados si uno de ellos muere y hay que esforzarse por ayudarles a sobrellevar esta angustia», dijo a The Guardian la Dra. Federica Pirrone, fisióloga veterinaria de la Universidad de Milán y autora principal del estudio.

Las respuestas de duelo se informan ampliamente en especies sociales como los grandes simios, las ballenas, los delfines, los elefantes y las aves, que se han descrito para participar en lo que los autores llaman «rituales de muerte», como el caso de los primates que sostienen y/o cargan físicamente a un congénere fallecido.

Los investigadores encuestaron a 426 personas que tenían al menos dos perros, uno de los cuales había muerto, y preguntó sobre cualquier cambio en el comportamiento de las mascotas sobrevivientes. Los resultados muestran que un 86% de ellos notaron cambios negativos en el comportamiento de un perro sobreviviente, alrededor del 67% dijeron que su perro buscaba más atención, mientras que el 57% informó que jugaban menos. En general informaron que su nivel de actividad se redujo en un 46%, el 35% aumentó el temor y dormía más, además de que el 30% mencionaron que sus mascotas comían menos.

Sorprendentemente el 24,9% de los propietarios observaron que los cambios permanecieron durante más de 6 meses, mientras que un 32,2% informaron que los cambios duraron entre 2 y 6 meses.

«Se trata de un fenómeno real. Lo he visto durante años», dijo el Dr. Nicholas Dodman, profesor emérito de comportamiento animal de la Universidad de Tufts, en Massachusetts, y director del Centro de Estudios del Comportamiento Canino. «Los investigadores han hecho un buen trabajo al sacarlo a la luz. Es algo que la gente debería saber».

Una posibilidad es que esto sea causa de la consternación del dueño, ya que se puede reflejar inseguridad y miedo en un perro. Los autores señalan que los perros se han vuelto extremadamente sensibles a los gestos comunicativos humanos y las expresiones faciales. Pero independientemente a ello, concluyen que los perros pueden experimentar una forma de duelo.

Por el momento todavía no es posible confirmar que realmente sientan dolor por la pérdida de un compañero del hogar, se necesita mayor investigación. Aun así, debemos reconocer la importancia de los resultados, es importante comprender los patrones de comportamiento de nuestras mascotas ya que puede ser útil para reconocer las necesidades emocionales de estos animales.

Los hallazgos aparecen en la revista Scientific Reports.

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