Los tardígrados casi invencibles pueden ver solo en blanco y negro

La próxima vez que usted mire un arcoíris, siéntase afortunado de poder apreciarla en toda la gama de colores, y sobre todo, agradezca que no es un tardígrado.

Durante mucho tiempo se ha conocido sobre la resistencia de estos pequeños seres, que va desde soportar la radiación hasta las temperaturas elevadas o bajas; básicamente un ser “indestructible”, por lo que no es una novedad que muchos lleguen a pensar que la idea de ser un tardígrado sea de lo mejor, pero un nuevo estudio sugiere una posibilidad muy alta de que estos organismos no tengan la capacidad de percibir a color el entorno en donde viven.

La ciencia nos ha permitido saber que muchos de los parientes cercanos a los tardígrados, los artrópodos, pueden percibir su entorno en el rango del espectro visible, del infrarrojo y hasta en el ultravioleta, gracias a un tipo específico de proteína presente en sus sistemas visuales y que son sensibles a la luz: las opsinas. Sin embargo, los tardígrados no cuentan con las mismas proteínas, lo que da una posibilidad de que no perciban su entorno a todo color.

En un estudio liderado por el Instituto Universitario de Biociencias Avanzadas de la Universidad de Keio, en Japón, los investigadores analizaron varias de las opsinas presentes en los tardígrados, y las compararon con las secuencias de una gran diversidad de artrópodos. Posteriormente, el equipo determinó mediante un análisis genético si dichas opsinas se encontraban activas o no en dos especies de tardígrados: Hypsibius exelaris y Ramazzottius variornatus.

El mundo del color podría estar fuera del alcance de algunos tardígrados. LABORATORIO GOLDSTEIN – TARDÍGRADOS / FLICKR

H. exelaris está dotado de ojos, pero no cuenta con las opsinas activas; por el contrario, R. variornatus tiene opsinas activas pero no cuenta con ojos. De acuerdo con el Dr. James Fleming, biólogo evolutivo del Instituto de Biociencias Avanzadas de la Universidad de Keio y autor principal del estudio, estas caracteróisticas, aunado al hecho de que los ojos de los tardígrados son tan simples, podrían crear una visión que se asemeje a una película en blanco y negro, que sería la forma en que estos organismos podrían ver su entorno.

Por otra parte, el equipo también encontró que las opsinas eran más activas en la etapa juvenil del tardígrado (cuando se encontraban en el huevo), que en su etapa adulta.

“Descubrimos que, si bien los tardígrados tienen múltiples opsinas que evolucionaron a partir de linajes de opsinas de artrópodos, sus niveles de expresión cambian durante su desarrollo embrionario, de modo que la mayoría de estas opsinas no se expresan co-temporalmente, que en necesaria para sustentar la visión del color en los artrópodos y vertebrados”, escriben los autores en su artículo, publicado en Genome Biology and Evolution. 

Si bien este estudio no descarta la posibilidad de que los tardígrados vean su mundo a color, la evidencia mostrada sugiere una alta probabilidad de que lo perciban en blanco y negro. Aún así, los investigadores enfatizan en que se deben realizar más estudios para dar una conclusión más clara.

La investigación ha sido publicada en Genome Biology and Evolution.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.