Los astrónomos dicen que nuestro universo podría ser una gigantesca dona tridimensional

Durante mucho tiempo, los astrónomos se han preguntado sobre qué forma pudiera tener el cosmos, una pregunta que ha trascendido inclusive a populares series animadas, como en los Simpson. Ahora, un equipo de astrofísicos de la Universidad de Lyon han publicado un interesante estudio donde deducen que nuestro cosmos puede estar conectado de forma múltiple y estar encerrado en sí mismo dentro de tres dimensiones. Esto provocaría, de acuerdo con los científicos, que nuestro universo tuviera una forma de dona gigante en 3D.

“Si nuestro universo fuera finito, podríamos apuntar una nave espacial en una dirección y eventualmente llegar al mismo punto de partida; entonces, los científicos podrían medir su tamaño”, explica en una nota a LiveScience el Dr. Thomas Buchert, astrofísico de la Universidad de Lyon.

De acuerdo con el estudio publicado en la base de datos arXiv.org, todo el cosmos podría ser hasta cuatro veces más grande que los límites del universo observable, a unos 45,000 millones de años luz de distancia.

Para explicar los fenómenos que ocurren en el universo, los astrónomos se basan en el lenguaje matemático plasmado en la Teoría de la Relatividad. A grandes rasgos, ese lenguaje conecta los contenidos del espacio-tiempo con su flexión y curvatura, que a su vez les indica cómo interactuar. Probablemente hayas escuchado la frase “el espacio le dice a la materia cómo moverse y la materia le dice al espacio cómo curvarse”, bueno, pues básicamente esas afirmaciones son las responsables de que nosotros percibamos la gravedad en la Tierra.

La radiación de fondo de microondas es una forma de radiación electromagnética descubierta en 1965 que llena el universo por completo.

Aunque el lenguaje que explica la forma de rosquilla de nuestro universo, plasmada en elegantes ecuaciones en el estudio publicado en arXiv.org, es muy complejo, existe una forma más sencilla de entenderlo: “Toma un pedazo de papel. Obviamente es plano, las líneas paralelas permanecen paralelas. Ahora, toma dos bordes de ese papel y enrollarlo en un cilindro. Esas líneas paralelas siguen siendo paralelas: los cilindros son geométricamente planos. Ahora, toma los extremos opuestos del papel cilíndrico y conéctalos. Eso hace la forma de una dona, que también es geométricamente plana”, explica Buchert a LiveScience. La idea del universo conectado tiene su base en el fondo cósmico de microondas (CMB), y en cómo la liberación de energía hizo crecer los márgenes de esta especie de “papel doblado o dona”, lo cual generó un tamaño máximo de perturbaciones que darían al universo esta topología característica.

A través de simulaciones realizadas por ordenador que trataban de especular sobre el aspecto del CMB si el universo fuera una dona gigante tridimensional, el equipo se percató de la ausencia de varias perturbaciones. “Estas fluctuaciones podrían significar que el universo está, de hecho, conectado de forma múltiple y tiene un tamaño finito”, explica Buchert.

El equipo de Buchert ha enfatizado que los resultados aún son preliminares, y que los efectos de los instrumentos pueden explicar las fluctuaciones que faltan a gran escala. Aún así, es divertido pensar que vivimos en una dona gigante.

La investigación ha sido publicada en arXiv.org, y la puedes ver aquí.

Comparte ciencia, comparte conocimiento.