La contaminación del aire podría dañar el cerebro, según un estudio

Un grupo de investigadores, dirigidos por la neurobióloga Diana Younan, estudiaron a 998 mujeres de 73 a 87 años de edad, libres de demencia, a las que sometieron a diversas pruebas de aprendizaje y memoria. Las conclusiones  fueron publicadas en el artículo Particulate matter and episodic memory decline mediated by early neuroanatomic biomarkers of Alzheimer’s disease,  en la revista científica Brain.

La evidencia científica revela que la exposición a las partículas contaminantes con un diámetro aerodinámico equivalente  a los 2,5 micras (PM 2,5),  tiene efectos graves sobre la salud, debido a la penetración del material particulado (PM) en las vías respiratorias. Estas partículas afectan no solo los pulmones, sino también órganos tan importantes como el propio cerebro.

El material particulado ingresa al torrente sanguíneo y es transportado a cualquier parte del cuerpo. Bajo la evidencia todo indica que existe la posibilidad de que por medio del nervio olfativo llegue este material a las células neuronales. 

El equipo conformado por neurólogos descubrió que la exposición a la contaminación durante un lapso de tiempo prolongado se asocia con puntuaciones bajas de agudeza mental, lo que significa que podría aumentar el riesgo de enfermedades de deterioro progresivo. 

El grupo de estudio en cuestión estaba conformado por mujeres posmenopáusicas, reclutadas en 48 estados libres de demencia según los protocolos de estudio estandarizados. Estas mujeres inicialmente estaban inscritas en el Estudio de la Iniciativa de Salud de la Mujer sobre el Envejecimiento cognitivo; los investigadores efectuaron una evaluación anual de la memoria episódica entre 1999 y 2010 mediante la prueba de Aprendizaje verbal de California recuerdo/nuevo aprendizaje y recuerdo libre retardado.    

Paralelamente a  la aplicación de las pruebas de aprendizaje y memoria, se utilizaron imágenes de resonancia magnética para detectar atrofia cerebral. Después, se emparejaron los resultados con la base de datos obtenidos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos sobre los datos ambientales sobre monitoreo del aire y química atmosférica en los lugares de residencia de los pacientes. 

Uno de los resultados de este estudio, concluye que la contaminación provoca cambios en la estructura del cerebro similares al Alzheimer. En resumen, por cada aumento de intercuartílico (2, 81 ug/m3), las funciones cognitivas disminuyen en un 19, 3% para los ensayos, mientras que la exposición al material particulado a largo plazo se asoció con un aumento en las puntuaciones de similitud del patrón de la enfermedad neurodegenerativa en un 22, 6%. El hallazgo demuestra que la exposición continua a la contaminación contribuye al declive temprano del recuerdo libre en la etapa preclínica.

La investigación ha sido publicada en Brain, para consultarla puedes acceder aquí.

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