Megapeces dorados invaden los lagos de Minnesota

Una de las situaciones que más preocupa a los sistemas de conservación ambiental y de ecología, es cuando una especie que no es propia de una determinada región invade la zona y causa estragos en la flora y la fauna. Este problema se ha visto muchas veces en especies de insectos, principalmente en abejorros y otros polinizadores que desplazan a especies endémicas.

Esta situación no se limita a dichas circunstancias, ya que muchas veces la manipulación del hombre juega un papel importante en la propagación de especies invasoras. Algo parecido está ocurriendo en los lagos y estanques de Burnsville, una ciudad de Minnesota al sur de Minneapolis, en Estados Unidos.

El problema radica en una especie acuática conocida popularmente como “pez dorado”. Estas especies son populares en la acuariofilia, formando un decorativo importante en los acuarios de agua dulce. Sin embargo, llega un momento en que su crecimiento incomoda a quienes los adquirieron. Es aquí cuando muchas personas deciden liberarlos en los estanques y lagos aledaños a sus inmuebles.

Sin embargo, en los lagos de Minnesota están creciendo a niveles exagerados (prácticamente del tamaño de un balón de fútbol), y esto es un problema muy grande, pues deterioran el suelo de estos sistemas acuáticos. “Crecen más de lo que piensas y contribuyen a la mala calidad del agua, porque eliminan los sedimentos del fondo y arrancan las plantas”, tuiteó la cuenta oficial de la ciudad.

Estos peces son originarios del este asiático, donde forman parte de la fauna endémica de los estanques y lagos. Sin embargo, son especies invasoras cuando se introducen en las vías fluviales a las que no pertenecen. Debido a su peculiar forma de alimentación, estos peces enturbian las aguas al moverse en el fondo de los lagos; también son un problema para la vegetación y el nivel de oxígeno del agua.

Algunos peces de colores pueden parecerles a algunos una adición inofensiva al cuerpo de agua local, pero no lo son, informa el medio de noticias LiveScience en una nota del portal. Los peces dorados pueden abrirse camino a través de estanques de aguas pluviales de la ciudad y hacia lagos y arroyos río abajo con grandes impactos, reproduciéndose rápidamente, sobreviviendo a los duros inviernos y alimentándose y removiendo el fondo como sus parientes cercanos, la carpa común», explica el medio.

Así que la próxima vez que tengas como mascota a uno de estos peces, piénsalo dos veces antes de querer deshacerse de él en un lago.

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