Su ADN determina la forma en que contrae COVID-19 o si se enferma gravemente, según un estudio

No es una novedad saber que la manera en que nuestro material genético interactúa con el medio que nos rodea, determina ciertas consecuencias en nuestra salud; de hecho, existe un área del conocimiento que se encarga de estudiar la manera en que se expresan los genes dependiendo de las influencias ambientales, llamada epigenética.

En otros casos, los mecanismos genéticos determinan la forma en que un individuo responde ante una infección. En este punto, un reciente estudio publicado en la revista Nature, nos muestra cómo algunas personas pueden culpar a su ADN por hacerlas más propensas a contraer COVID-19 o enfermarse gravemente si se infectan.

En el estudio, más de 3,300 investigadores de 25 países diferentes, analizaron una muestra que comprendía 49,562 pacientes que habían enfermado de COVID-19 a lo largo de esta pandemia, y descubrieron 13 variantes genéticas relacionadas con un mayor riesgo de infección por el coronavirus responsable de la COVID-19, el SARS-CoV-2, así como también un mayor riesgo de enfermar gravemente y acudir a la unidad de cuidados intensivos.

“Informamos 13 loci significativos en todo el genoma que están asociados con la infección por SARS-CoV-2 o manifestaciones graves de COVID-19, de los cuales, varios corresponden a asociaciones previamente documentadas con enfermedades pulmonares, autoinmunes e inflamatorias”, explican los investigadores en su estudio.

Tal y como informan los investigadores, algunas de estas variantes ya habían sido descritas con anterioridad, sin embargo, este nuevo estudio las confirma. Por ejemplo, el vínculo genético que existe entre el tipo de sangre de un individuo y la probabilidad de infectarse, aunque aún se desconoce por qué las personas con tipo de sangre O tienen una mayor resistencia a la infección.

“La identificación de nuevos factores genéticos asociados con COVID-19, fue posible gracias a que la comunidad de investigadores en genética humana se unió para priorizar el intercambio de datos, resultados, recursos y marcos analíticos”, explican los científicos.

El equipo descubrió que una variante que desactiva el gen TYK2 (un gen que codifica para una tirosina quinasa con actividad importante en la señalización celular mediada por fosforilación), está relacionada con un mayor riesgo de enfermar gravemente y acudir a la unidad de cuidados intensivos.

Una variante que también está relacionada con un mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19, es aquella que aumenta la actividad del gen FOXP4. Este gen se ha visto implicado en muchas enfermedades pulmonares, incluido el cáncer de pulmón, por lo que los investigadores piensan que con la implementación de tratamientos que estén encaminados a disminuir o desactivar la actividad del gen podría ayudar a las personas a recuperarse del COVID-19 o evitar que se enfermen gravemente.

“Nuestro trabajo de colaboración internacional subraya lo que es posible para futuros descubrimientos genéticos en pandemias emergentes o, de hecho, para cualquier enfermedad humana compleja”, concluyen los investigadores en su estudio.

La investigación ha sido publicada en un formato de primera versión sin editar en la revista Nature, y la puedes ver aquí.

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