Una sola dosis de psilocibina puede ayudar a regenerar las conexiones neuronales perdidas en la depresión

Durante mucho tiempo se ha estudiado la depresión, y las secuelas que esta provoca en el organismo de las personas que la padecen. De todos los sistemas afectados por esta condición, el sistema nervioso central es el que se ve más afectado, disminuyendo la capacidad sináptica de las neuronas y la pérdida de las conexiones neuronales en la corteza cerebral.

Estas afecciones tienen la capacidad de repercutir negativamente en el desempeño físico y social de las personas, en el menor de los casos. Ahora, una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Yale, en los Estados Unidos, ha encontrado que una sola dosis de una sustancia, desencadena un aumento inmediato y duradero de las conexiones entre las neuronas en estas mismas regiones corticales, proporcionando un tratamiento potencial para quienes padecen de depresión.

La sustancia en cuestión es nada más y nada menos que un agente psicodélico conocido popularmente como psilocibina, la cual es producida de manera natural por una gran variedad de hongos. 

Durante mucho tiempo se ha estudiado esta sustancia, debido a los efectos que tiene sobre la depresión. Sin embargo, los investigadores nunca antes habían podido comprender cómo es que ejerce su acción sobre el sistema nervioso. En el nuevo estudio, publicado en la revista Neuron, los científicos de Yale buscaban determinar si esta sustancia aumentaba el número y densidad de las dendritas, las cuales son vitales para la sinapsis neuronal.

Para ello, el equipo administró la psilocibina a ratones de laboratorio, y vieron que después de las 24 horas, había un aumento significativo en las espinas dendríticas dentro de las cortezas frontales de los roedores. Para su sorpresa, los investigadores vieron que el efecto se prolongó durante un mes, y solo fue requerida una dosis del agente psicodélico.

«No solo vimos un aumento del 10% en la cantidad de conexiones neuronales, sino que también eran, en promedio, un 10% más grandes, por lo que también eran más fuertes», explicó en un comunicado el Dr. Alex Kwan, profesor asociado de psiquiatría y neurociencia de la Universidad de Yale y autor principal del estudio.

Además de estos efectos, los científicos de Yale vieron que la neurotransmisión estaba fuertemente potenciada, por lo que infieren que la psilocibina puede revertir el daño causado en la actividad cerebral por la depresión; Además, tras analizar la respuesta neuronal en los modelos biológicos, estos respondían mejor ante el estrés. «Fue una verdadera sorpresa ver cambios tan duraderos con una sola dosis de psilocibina. Estas nuevas conexiones pueden ser los cambios estructurales que utiliza el cerebro para almacenar nuevas experiencias», explica el Dr. Kwan.

Debido a la naturaleza “alucinógena” de la psilocibina, el equipo también la estudió inhibiendo con ketanserina los receptores de serotonina a los que se une para producir alteraciones de la conciencia, descubriendo que los efectos positivos en las conexiones sinápticas se mantenían en los ratones, aún estando estos bajo el efecto alucinógeno de la droga, indicando que su eficacia antidepresiva puede no depender de sus efectos psicodélicos. Esto es clave si en un futuro se pretende utilizar esta sustancia para tratar afecciones neuronales derivadas de la depresión.

Aun así, el equipo está consciente de que aún se requieren muchas pruebas experimentales antes de poder considerarse como una alternativa terapéutica en pacientes que hayan sido afectados por la depresión. Sin embargo, este estudio abre nuevas investigaciones cuyo objetivo sea analizar las propiedades terapéuticas de la psilocibina.

La investigación ha sido publicada en la revista Neuron, y la puedes ver aquí.

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