Los sobrevivientes de COVID-19 pueden experimentar pérdida de tejido cerebral, informan los expertos

Hasta el día de hoy se cuentan con muchas investigaciones que tratan de explicar las secuelas de la COVID-19 en los pacientes que sobreviven a la enfermedad, siendo los efectos a nivel del sistema nervioso central, los que más preocupan a la comunidad médica. Ahora, una nueva investigación liderada por científicos de la Universidad de Oxford, encontró algo verdaderamente alarmante: algunos sobrevivientes de COVID-19 pueden sufrir una pérdida de materia gris con el paso del tiempo.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron escáneres cerebrales de 782 voluntarios, de los cuales 394 eran pacientes que habían sido infectados por el SARS-CoV-2 y padecieron COVID-19, y 338 eran voluntarios sanos que nunca habían sido infectados por dicho virus.

En el trabajo, el equipo analizó las imágenes en ambos grupos de estudio, y se percataron de que, en aquellos que habían cursado por una infección con SARS-CoV-2, se vio una pérdida de materia gris en diversas regiones del cerebro. “Identificamos efectos significativos de COVID-19 en el cerebro con una pérdida de materia gris en la circunvolución parahipocampal izquierda, la corteza orbitofrontal lateral izquierda y la ínsula izquierda”, explican los autores en su artículo, el cual aún se encuentra en su versión de preimpresión y está a la espera de la revisión por pares.

Para verificar si la pérdida de materia gris era similar en los pacientes que habían sido hospitalizados, los investigadores compararon las imágenes de 15 individuos que habían acudido a la unidad de urgencias, con los restantes 379 pacientes que no requirieron de hospitalización. Curiosamente, los individuos que habían requerido de hospitalización tenían una mayor pérdida de materia gris, principalmente en las zonas cercanas al cuerpo calloso y al hipocampo.

El equipo encontró que la pérdida de materia gris estaba en áreas del cerebro relacionadas con la percepción de los sentidos como el olfato y el gusto. “Nuestros hallazgos se relacionan consistentemente con la pérdida de materia gris en áreas corticales límbicas directamente relacionadas con el sistema olfativo y gustativo primario”, escriben los investigadores en su artículo.

Aunque el estudio se une a todos los demás que han documentado problemas en el  sistema nervioso central de los sobrevivientes de COVID-19, sus autores aclaran que se necesita más investigación para determinar si los afectados por dicha enfermedad tendrán problemas a largo plazo con respecto a su capacidad para recordar eventos que evocan emociones. Por otra parte, el equipo desconoce si la pérdida de materia gris es el resultado de la propagación del virus al cerebro o es producto de algún otro efecto de la enfermedad.

La investigación se ha publicado en su formato de preimpresión en medRxiv, y está a la espera de su revisión por pares. puedes acceder a ella aquí.

Comparte ciencia, comparte conocimiento.