Los científicos han logrado que los ratones paralizados vuelvan a caminar

En los últimos años, la terapia génica se ha posicionado como una de las herramientas más prometedoras e influyentes en el área de la ciencia médica. Esta herramienta, basada en la transferencia de material genético a las células de un individuo mediante el empleo de vectores, ha sido utilizada recientemente en el tratamiento de enfermedades humanas.

A través de esta tecnología, investigadores de la Universidad Ruhr de Bochum en Alemania, han logrado por primera vez restaurar el movimiento en ratones que habían sufrido un «aplastamiento completo de la médula espinal», logrando que estos volvieran a caminar. El equipo logró esto gracias al empleo de una proteína llamada hiperinterleucina-6 (hIL-6), la cual ya había sido utilizada en estudios anteriores, demostrándose su eficiencia en la regeneración de células nerviosas en el sistema visual.

En esta ocasión, los científicos utilizaron ratones “paralizados”. En las células nerviosas de la corteza sensorial motora de estos modelos biológicos, los investigadores indujeron la producción de hiperinterleucina-6. Para lograr esto, el equipo se valió de un virus muy utilizado en la terapia génica. Este virus se administró directamente a las motoneuronas corticales de los roedores (las cuales son de fácil acceso en determinadas áreas cerebrales), y que se comunican con otras partes del sistema nervioso central que son más difíciles de alcanzar, pero que son vitales para los procesos de movimiento implicados en caminar.

Imágenes representativas que muestran el movimiento de las patas traseras en campo abierto de ratones 1 y 8 semanas después del aplastamiento de la médula espinal. Fischer et al, 2021.

Tres semanas después de la administración del virus cargado con el molde genético de hiperinterleucina-6 (el cual llevaba las instrucciones para la síntesis de dicha citocina), las motoneuronas genéticamente alteradas comenzaron a producir la proteína hIL-6, lo cual se tradujo en la recuperación del movimiento y caminar de los roedores. 

“El tratamiento con terapia génica de solo unas pocas células estimuló la regeneración axonal de varias células nerviosas en el cerebro y varios tractos motores en la médula espinal simultáneamente. En última instancia, esto permitió que los animales previamente paralizados que recibieron este tratamiento comenzaran a caminar después de dos o tres semanas”, explicó en un comunicado el Dr. Dietmar Fischer, del Departamento de Fisiología Celular de la Universidad Ruhr de Bochum, y autor principal del estudio.

Ahora los investigadores planean descubrir hasta qué punto se puede combinar este tratamiento con otros existentes para potenciar la respuesta. También esperan ver si la hIL-6 sigue teniendo efectos en los roedores inclusive si la parálisis se produce semanas antes del tratamiento. “Este aspecto sería particularmente relevante para su aplicación en humanos”, enfatiza Fischer.

La terapia génica actualmente se encuentra avanzando a pasos agigantados.

La investigación ha sido publicada en Nature Communications, y la puedes ver aquí.

 

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.